Al término de ese periodo, el producto interno bruto es aproximadamente
un 3% más alto como resultado de tratados como el CAFTA-RD,
que propone convertir a Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador,
Guatemala y República Dominicana en socios de Estados Unidos.
Aún
así, ese tratado no debe ser tomado como "una solución
mágica", dijo el banco en un informe.
El
informe "CAFTA-RD: Retos y oportunidades para América
Central", fue emitido en momentos en que el Congreso estadounidense
está agotando sus 90 días legislativos para ratificar
el tratado, considerado por el presidente George W. Bush como de
interés nacional e importancia geopolítica.
Según
el Banco Mundial, la eliminación de virtualmente todos los
aranceles y cuotas "significará un incremento en los
niveles del comercio y consolidará el acceso preferencial"
al mercado estadounidense que los seis países ya tienen con
la Iniciativa de la Cuenca del Caribe.
Pero
el tratado va más allá de esa iniciativa, que expirará
el proximo año después de 25 años de vigencia,
porque "tiene el potencial de convertirse en una herramienta
más útil que la eliminación unilateral combinada
de barreras y preferencias comerciales por parte de los Estados
Unidos", dijo.
Los
beneficios serán "mucho mayores si los países
complementan el acuerdo con inversiones y reformas en la educación,
infraestructura comercial y gobernabilidad", declaró
Jane Armitage, directora del Banco Mundial para Centroamérica
en la presentación del informe.
El
Banco Mundial sugiere a los seis socios de Estados Unidos invertir
en puertos, carreteras y aduanas; reformar instituciones y entes
reguladores para mejorar la transparencia, respeto a la ley y lucha
contra la burocracia; promover la innovación y educación;
y ayudar a los grupos más vulnerables a adaptarse a un entorno
más competitivo.
Carlos
Felipe Jaramillo, coautor del informe, declaró que "la
vasta mayoría de familias en Centroamérica se beneficiará
de la baja de precios en los alimentos resultante de la eliminación
de las barreras comerciales".
Hizo
notar, sin embargo, que "un pequeño segmento" de
la población rural podría verse perjudicado por los
menores precios en productos alimenticios sensibles, pero el plazo
de 20 años fijado para la eliminación de tarifas y
los programas de los gobiernos "deberían ayudarlos a
encontrar nuevas oportunidades".
Según
el Banco, el 90% de los hogares en Nicaragua, 84% en Guatemala y
68% en El Salvador son consumidores natos de la cesta de productos
agrícolas incluidos en el tratado (como el arroz, maíz,
tortillas, leche y queso, azúcar, aves y carne bovina) y,
por consiguiente, deben beneficiarse con la reducción de
los precios de los alimentos.
Sólo
el 9% de los hogares en Nicaragua, 16% en Guatemala y 5% en El Salvador
son productores natos de esa cesta, y se calcula que sufrirán
"pérdidas de bienestar" originadas de los cambios
en los precios inducidos por el CAFTA-RD.
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