Entre
los candidatos que suenan con más fuerza para ocupar la titularidad
de ese ente acusador están el actual canciller de la República,
Leonidas Rosa Bautista, y como fiscal adjunto al abogado y actual
diputado liberal por el departamento de Olancho, Omar Cerna.
La renuncia del fiscal general del Estado, Ovidio Navarro, y el
fiscal adjunto, Yuri Melara, supone el fin de una crisis en el Ministerio
Público de Honduras, institución que también
ha sido minada por denuncias de corrupción.
Sin
explicar motivos, Navarro presentó el martes, su "renuncia
irrevocable", efectiva a partir del próximo 30 de junio,
ante el presidente del Parlamento, Porfirio Lobo, quien el pasado
jueves advirtió que esta semana "rodarán cabezas
en el Ministerio Público", ante tanto escándalo.
En
su renuncia, Navarro expresa que ejerció el cargo con responsabilidad,
en función de los intereses de la patria, y que lo deja con
la satisfacción del "deber cumplido".
Otra
fuente de la Fiscalía informó posteriormente de que
el fiscal adjunto, a quien EEUU anunció el pasado 3 de junio
que desde diciembre de 2004 le revocó la visa para que ingrese
a ese país por corrupción, también había
decidido renunciar.
Diversos
sectores coinciden en que el Ministerio Público ha
perdido en los últimos 15 meses la credibilidad y prestigio
con que nació en 1994.
El
nombramiento de Navarro como fiscal general, hace un año
y tres meses, fue cuestionado por algunos sectores, que advirtieron
de que su elección no era la mejor, porque antes había
sido abogado defensor del ex presidente Rafael Callejas, cuya
administración (1990-1994) también fue salpicada
por denuncias de corrupción. |

El
canciller Leonidas Rosa Bautista es el principal candidato para
ocupar la titularidad de la Fiscalía. |
La
renuncia de los fiscales general y adjunto se produjo un día
antes de que el Parlamento anunciara su decisión, tras analizar
un informe de una comisión especial que fue nombrada para
que investigara la denuncia de la embajada de EEUU, sobre la revocación
de la visa a Melara, por corrupción.
Sobre
esa denuncia, el embajador de EEUU en Tegucigalpa, Larry Palmer,
reiteró la semana pasada que no precisaría detalles
sobre los casos de corrupción.
Palmer
indicó a la comisión investigadora nombrada por el
Parlamento hondureño, que preguntaría a Washington
si el Departamento de Estado estaría dispuesto a desclasificar
la información sobre Melara.
El
escándalo de Melara se sumó a otros hechos como la
destitución de diez fiscales y el traslado de otros, en octubre
de 2004, tras una denuncia en el sentido de que en el Ministerio
Público se habían archivado decenas de casos de corrupción,
entre los que figuraba el ex presidente Callejas.
Desde
entonces ha habido una confrontación entre dirigentes de
la Asociación de Fiscales y Navarro, en deterioro del Ministerio
Público, cuya creación ha sido uno de los logros más
importantes de la sociedad hondureña en los últimos
años, con respaldo de la comunidad internacional.
Los
fiscales que denunciaron los presuntos actos de corrupción
en octubre pasado, consideran que mientras en Costa Rica y Nicaragua
las autoridades están dando "verdaderos ejemplos de
combatir la corrupción", encarcelando a ex presidentes
de esos países, "en Honduras sigue la impunidad y se
protege a los corruptos".
En
reiteradas ocasiones, Navarro dijo que "en ningún momento"
había ejercido el cargo para favorecer a personas particulares,
como el ex presidente Callejas, quien sostiene que las acusaciones
en su contra durante la administración liberal de Carlos
Roberto Reina (1994-1998) obedecieron a una "persecución
política".
Hace
más de un año, Callejas recibió siete cartas
de sobreseimiento por denuncias de presuntos actos de corrupción
presentadas en su contra durante la administración de Reina,
quien promovió una "revolución moral" para
combatir la corrupción.
Se
espera que el Parlamento hondureño escoja esta misma semana
a los sucesores de Navarro y Melara, aunque la renuncia de este
último oficialmente no fue confirmada ayer por la secretaría
del poder legislativo. EFE
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