Los
20 miembros del Comité, aunque agriamente divididos sobre
el tema, en una votación a viva voz decidieron enviar el
proyecto de ley para la implementación del TLC al pleno del
Senado, que podría llevarlo a votación esta semana
o, a más tardar, después del receso legislativo del
4 julio.
Los
partidarios del pacto esperan que la eventual ratificación
del acuerdo en el Senado le ayude a avanzar en la Cámara
de Representantes, donde afronta una mayor oposición.
El
Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes
hará su propia revisión del proyecto de ley mañana,
jueves, aunque el pleno de la Cámara no se espera que lo
lleve a votación hasta después del receso legislativo
de la próxima semana.
El
tratado comercial, suscrito en mayo de 2004 por Guatemala, El Salvador,
Honduras, Nicaragua y Costa Rica, al que se adhirió posteriormente
República Dominicana, eliminaría las barreras comerciales
entre los países firmantes.
No
obstante, en EEUU el acuerdo sigue afrontando resistencia de buena
parte de los legisladores demócratas, de sindicatos y grupos
ecologistas, que consideran que el TLC no contiene suficientes salvaguardas
a las leyes laborales y de medio ambiente.
Para
la votación de hoy, la Casa Blanca obtuvo el apoyo suficiente
al TLC tras intensas negociaciones con congresistas que se extendieron
hasta la noche del martes.
En
esas negociaciones, cuyos detalles no fueron divulgados, los legisladores
reiteraron sus preocupaciones sobre el impacto del tratado en los
estados azucareros, que se oponen al acuerdo.
Uno
de los participantes, el presidente del Comité de Agricultura,
Saxby Chambliss, dijo que el Gobierno del presidente George W. Bush
"ha avanzado mucho" para persuadir a los escépticos,
pero no ofreció detalles sobre las negociaciones.
El
secretario de Agricultura, Mike Johanns, propuso esta semana un
plan de compensación en el que EEUU pagaría a los
países del TLC, ya sea en dinero al contado o en materia
prima, para que sus exportaciones de azúcar a este país
no excedan las 1.532 toneladas.
Ese
es el límite actual estipulado en la ley agrícola
de Estados Unidos. Pero la propuesta de Johanns tampoco ha logrado
persuadir a los legisladores que defienden a ultranza al sector
azucarero local.
El
senador Max Baucus, el demócrata de mayor rango en el Comité
de Finanzas y representante de Montana, estado productor de azúcar
de remolacha, el TLC es "sin lugar a ambigüedades, un
tratado malo para la industria azucarera".
Algunos
analistas preven que el tratado será ratificado en el Senado,
aunque por muy estrecho margen.
Por
ahora, los senadores republicanos Craig Thomas y Michael Crapo y
otros legisladores de estados azucareros piensan votar en contra
del pacto.
Mientras,
el demócrata Jeff Bingaman dice inclinarse a favor del TLC,
siempre y cuando la Casa Blanca se comprometa a otorgar recursos
para proteger los derechos labores en los países signatarios.
EFE
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