La
noticia se conoció mientras los expertos forenses han empezado
con el lento proceso de identificación de las víctimas
de los ataques, en los que 700 personas resultaron heridas.
La
Policía ha reforzado la seguridad en las estaciones del metro
de Londres después de las cuatro bombas que estallaron la
semana pasada en la red de transporte de esta capital, tres en el
metro y una en un autobús.
Las
autoridades lograron obtener esta mañana las dos primeras
identificaciones de las víctimas mortales de los atentados.
Una
es Susan Levy, de 53 años y madre de dos hijos, residente
en Cuffley, en Hertfordshire (sureste de Inglaterra), que viajaba
en un tren la línea Piccadilly de Metro cuando estalló
una bomba en el primer vagón, en el túnel entre las
estaciones de King's Cross y Russell Square.
La
otra víctima es Gladys Wundowa, de 51 años, que viajaba
en el autobús siniestrado en el atentado de la plaza Tavistock,
en el centro de la capital.
El
primer ministro británico, Tony Blair, tiene previsto hacer
esta tarde una declaración en la Cámara de los Comunes
del Parlamento sobre los ataques terroristas.
Las
líneas del metro volvieron a funcionar hoy con normalidad,
a excepción de los tramos donde el pasado jueves explotaron
tres bombas, en King's Cross, Edgware Road y Liverpool Street.
En
las calles de Londres hay más furgonetas de la policía
y algunos agentes han subido a los autobuses para revisar bolsos
y pertenencias de los pasajeros como medida de seguridad.
En
los alrededores de Old Street, en la zona financiera de Londres
y cerca del lugar donde el jueves estalló una de las tres
bombas, había una importante presencia policial.
Un
portavoz del London Underground (Metro) señaló hoy
que se espera que, a medida que pasen los días, "londinenses
volverán a utilizar el metro como lo hacían antes".
EFE
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