Las
personas que hablan por el móvil mientras conducen tienen
al menos cuatro veces más probabilidades de verse implicados
en una colisión, y usar un dispositivo de manos libres prácticamente
no reduce el riesgo, dice un estudio de la Universidad de Sydney
(Australia), basado en el análisis de 400 víctimas
de accidentes de tráfico. De él se desprende que quienes
usan móviles tienen cinco veces más probabilidades
de sufrir una colisión.
Y,
en contra de la idea extendida de que los manos libres deshabilitan
todo peligro, el informe destaca que los que los usan mientras conducen
cuentan con cuatro veces más posibilidades de chocar y resultar
heridos. Muchos gobiernos -Alemania, Australia, España y
varios estados de EEUU- han prohibido el uso de móviles al
volante, pero el nuevo estudio, publicado en el British Medical
Journal, sugiere que la prohibición debería ampliarse.
"Esta
investigación ha puesto de relieve que los manos libres también
elevan el riesgo de accidente", dijo el profesor Mark Stevenson,
coautor del trabajo. "El mensaje clave aquí es que básicamente
necesitamos evitar usar el teléfono móvil mientras
conducimos. Ni hablar ni, mucho menos, enviar mensajes de texto,
si lo que se quiere es minimizar el riesgo", dijo Stevenson,
miembro del Instituto George de Prevención de Lesiones y
División de Cuidado de Trauma de la Universidad de Sydney.
Los
científicos compararon el uso del teléfono justo antes
de la colisión con los viajes realizados por los mismos conductores
una semana antes de su accidente. Stevenson apuntó que los
investigadores analizaron si los conductores habían usado
sus móviles hasta diez minutos antes del accidente. "La
mayoría fueron en un breve período de tiempo antes
de la colisión", concluyó. |