De acuerdo
con datos del Departamento de Trabajo, hay 17 millones y medio de
trabajadores hispanos en Estados Unidos y son el grupo étnico
con mayor riesgo de sufrir accidentes laborales.
Es
en los sectores de la construcción y el campo, donde es cada
vez más común la presencia de trabajadores hispanos,
en los que se registran la mayor cantidad de accidentes fatales.
Para
César Santoy, Director Ejecutivo de Hispanic American Construction
Industry Association (HACIA, por sus siglas en inglés), "la
barrera del idioma" es una de las principales causas de accidentes
laborales en la industria de la construcción.
Según
datos de la Oficina de Estadísticas de la Secretaría
de Trabajo, entre 1992 y 1999 fallecieron 1.538 trabajadores hispanos
en accidentes en el trabajo, la mayoría de ellos en el sector
de la construcción.
Ante
estas alarmantes cifras, algunas empresas intentan acortar esta
brecha "idiomática" que separa a los obreros hispanos
de sus patronos anglosajones.
En
Orlando, el Centro Global de Lenguajes del Valencia Community College
impulsa una iniciativa que consiste en enseñar inglés
a los obreros latinos de la construcción y español
a sus supervisores para lograr una mejor comunicación y prevenir
así los accidentes.
Lo
que surgió como un proyecto piloto en Orlando se ha convertido
en una exitosa experiencia que ya buscan repetir otras universidades
de varias ciudades de Estados Unidos, según su creadora,
Jennifer Robertson.
Las
autoridades de la Oficina de Salud y Seguridad Laboral (OSHA) también
aseguran estar llevando a cabo esfuerzos para aminorar la brecha.
Para
Al Belsky, portavoz de OSHA, parte de ese esfuerzo radica en establecer
alianzas con organizaciones comunitarias para lograr que la información
llegue hasta los trabajadores.
Además
publican folletos en español con información general
sobre prevención de accidentes y adonde recurrir en caso
de haber sufrido uno, explicó Belsky.
Y
si la barrera del idioma es uno de los mayores obstáculos
que muchos hispanos deben superar, definitivamente no es el único.
El hecho de que muchos hispanos que trabajan en la construcción
y el campo son indocumentados representa una desventaja a la hora
de reclamar mejores medidas de seguridad, que se convierte en un
serio inconveniente en la prevención de accidentes.
Por
otra parte, Belsky expresó su preocupación por las
consecuencias que podría tener en su labor de prevención
una reciente redada en Carolina del Norte, donde fueron arrestados
más de 40 trabajadores de la construcción mientras
acudían a un supuesto taller de OSHA, que resultó
ser un operativo de agentes migratorios.
"Nos
preocupa que este tipo de acciones, en las que OSHA no tiene nada
que ver, dificulte los esfuerzos que llevamos a cabo con la comunidad
hispana", destacó.
"Los inspectores de OSHA no preguntan sobre el estatus migratorio
de ningún trabajador", agregó.
OSHA
tiene un teléfono gratuito en español (1-800-321-OSHA)
al que se puede llamar para obtener más información
acerca de los programas de prevención o informar acerca de
accidentes laborales.
Asimismo
a través de su página en internet en español
(www.osha.gov/as/opa/spanish/index.html)
se puede obtener información para la prevención de
accidentes. EFE
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