Para
determinar si un paciente tiene diabetes latente o diabetes, los profesionales
de la salud realizan una prueba de glucosa en el plasma en ayunas (GPA)
o una prueba oral de tolerancia a la glucosa (POTG). Con cualquiera de
esas dos pruebas, puede diagnosticarse ambas formas de la enfermedad.
Si
en la prueba de GPA se detecta un nivel de glucosa en la sangre en ayunas
entre 100 y 125 miligramos, significa que la persona tiene una diabetes
latente. Una persona con un nivel de glucosa en la sangre en ayunas de
126 miligramos o superior padece diabetes.
En
el caso de la POTG, se mide el nivel de glucosa en la sangre de una persona
que está en ayunas, y dos horas después de ingerir una bebida
rica en glucosa.
Si
el nivel de glucosa en la sangre se encuentra entre 140 y 199 miligramos
pasadas las dos horas, significa que la persona tiene diabetes latente.
Si el nivel de glucosa en la sangre después de las dos horas es
de 200 miligramos o superior, significa que la persona sufre de diabetes.
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