En
un comunicado de prensa, el presidente de la SIP, Alejando Miró,
dijo que la directiva de la organización tiene "preocupación"
por el caso de Miller, "por el derecho de los periodistas al
secreto profesional y por el mandato de los jueces a que revelen
sus fuentes informativas".
La SIP decidió enviar en los próximos días
una misión al centro de detención en donde permanece
encarcelada Miller desde el pasado 6 de julio, en el Estado de Virginia
(este), "para mostrar su solidaridad" con ella.
Además, los enviados visitarán el Congreso "para
dialogar con senadores sobre un proyecto de ley federal sobre secreto
profesional para periodistas".
Miller, periodista del diario The New York Times, fue encarcelada
por desacato a un magistrado tras negarse a revelar sus fuentes
en una investigación que hizo, pero nunca escribió,
sobre el caso de Valerie Plame, una agente de la CIA y esposa del
ex embajador norteamericano Joseph Wilson.
El diplomático había escrito una columna desmintiendo
afirmaciones del gobierno norteamericano sobre la supuesta tentativa
de Irak de obtener uranio en Níger, y según él
la identidad de su esposa fue revelada para desacreditarlo, pues
fue presentada como quien lo envió en la misión.
Un cronista de la revista Time, Matthew Cooper, estuvo a punto de
ir a la cárcel por el mismo caso pero su fuente, que ahora
se sabe fue el asesor político del presidente George W. Bush,
Karl Rove, autorizó a que revelara su identidad.
En
Estados Unidos es un delito que un funcionario gubernamental revele
la identidad de un agente encubierto.
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