El
pasado viernes, dos hombres fueron arrestados en relación
con los ataques frustrados del jueves 21, en los que no hubo heridos,
porque sólo estallaron los detonadores y no las bombas, mientras
que un tercero fue detenido el sábado.
Los
artefactos del pasado día 21 fueron colocados en tres trenes
de las estaciones de metro de Sheperd's Bush, Warren Street y Oval,
en el oeste, centro y sur, respectivamente, de la ciudad, y en un
autobús de dos pisos en Hackney, este de Londres.
La
Policía busca a los cuatro hombres que perpetraron esos atentados
frustrados y se dieron a la fuga, ante el temor de que preparen
una nueva ola de ataques.
En
lo que se considera es la mayor búsqueda de su historia,
Scotland Yard cree que los cuatro sospechosos están aún
en el Reino Unido y habrían buscado refugio en "casas
seguras" del país.
Scotland
Yard identificó a dos de ellos como Yasin Hassan Omar, de
22 años, que trató de hacer explotar una bomba en
un tren entre las estaciones de metro de Warren Street y Oxford
Street.
El
otro ha sido identificado como Muktar Ibraihim, de 27 años,
que trató supuestamente de hacer estallar un artefacto explosivo
en un autobús en Hackney, en el este de Londres.
La
Policía ha vuelto a pedir hoy la colaboración de la
población para encontrar a los cuatro sospechosos, mientras
no se descarta la teoría de que hubiera un quinto hombre
que formó parte de esa célula pero que por alguna
razón cambió de plan a último momento.
Las
fuerzas del orden trabajan en esa teoría después de
que un bolso encontrado el pasado fin de semana en Wormwood Scrubs,
en el oeste de Londres, contenía el mismo tipo de explosivo
que el utilizado en los ataques frustrados del día 21.
Esos
atentados fueron casi un calco de los perpetrados el pasado 7 de
julio contra tres convoyes del metro y un autobús urbano
londinenses, que causaron 56 muertos y unos 700 heridos. EFE
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