Integrantes
de una coalición de por lo menos cuatro organizaciones legales
nacionales se desplegaron este fin de semana en grupos pequeños
cerca de los campamentos que instalaron los Minuteman entre los
poblados de Campo y Jac
En un comunicado, los observadores
dijeron que los Minuteman no han contribuido aún al arresto
de un indocumentado, al avisar a la Patrulla Fronteriza sobre la
presencia de migrantes sin documentos que cruzan la frontera cerca
de su zona de operación.
Los observadores, que se distinguen
por vestir camisetas amarillas, comenzaron a investigar lo que hasta
ahora parece ser un rumor sobre un migrante que habría sufrido
el sábado una herida de bala cuando intentaba cruzar la frontera
entre México y California.
Cada uno de los grupos de voluntarios
trae por lo menos una cámara de vídeo, unos binoculares
y libretas legales en las que toma nota de las actividades que desarrollan
los Minuteman.
El líder de los Minuteman
en California, James Chase, dijo que hace tan sólo unos días,
sus voluntarios avisaron a la Patrulla Fronteriza y ayudaron a detener
a un grupo de 40 indocumentados.
Sin embargo, la patrulla fronteriza
en San Diego, el cuartel autorizado para proporcionar información,
señaló que no ha recibido avisos efectivos de los
Minuteman, ni ha detenido a indocumentados en base a llamadas telefónicas
de ese grupo.
Al parecer, un grupo adicional de
voluntarios Minuteman se incorporó este fin de semana para
reforzar la vigilancia, pero nadie pudo informar con precisión
sobre el número de personas o las posiciones que habrían
tomado en la frontera.
Por su parte, Gente Unida, una coalición
opuesta a los Minuteman, también reforzó el fin de
semana su grupo con voluntarios militares hispanos, miembros de
la organización G.I Forum, así como pacifistas del
grupo de los Boinas Cafés y estudiantes hispanos universitarios.
Los Minuteman lanzaron por su parte
un llamado para que los voluntarios que deseen participar, pero
que no puedan viajar a la frontera de California, contribuyan al
proporcionar fondos.
Chase indicó que su grupo desea "cubrir con cámaras
de vídeo de excelente calidad toda la frontera, desde el
Océano Pacífico al Golfo de México", pero
cada una de ellas cuesta unos 15,000 dólares.
Ambas partes mantienen las acusaciones mutuas que han caracterizado
la operación de los Minuteman, prevista para terminar el
7 de agosto.
La oficina del alguacil del municipio de San Diego, que es la autoridad
para la zona del operativo, dijo que "ambos grupos ejercen
su derecho a expresión, aunque ambos quisieran que su contrario
respectivo no estuviera en el lugar. Pero seguimos sin incidentes
que ameriten arrestos".
Las acusaciones incluyen denuncias
por parte de Enrique Morones, un dirigente de Gente Unida, sobre
amenazas de los Minuteman de usar sus armas de fuego contra manifestantes
y el decomiso por parte del alguacil de una ambulancia que los Minuteman
dijeron que habría tratado de atropellarles.
La
operación se ha tornado más difícil por la
llegada de un retrasado verano que vino a elevar las temperaturas
por encima de los 100 grados Fahrenheit, un calor al que no están
acostumbrados muchos de los integrantes de ambos bandos (EFE)
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