Lobo
afirmó en rueda de prensa que, a pedido del ministro de Seguridad,
Oscar Alvarez, se buscará reformar el Código Penal
para que la privación de libertad sea de por vida contra
aquellos que asesinen a policías y otras autoridades en el
ejercicio de sus cargos.
La pena afectará a quienes atenten contra la vida de autoridades
judiciales, policiales, militares, miembros del Ministerio Público
(Fiscalía) o funcionarios de centros penales, precisó
el diputado.
La sociedad hondureña ha sido sacudida por una ola de asesinatos
de policías en las últimas semanas, atribuida al crimen
organizado y particularmente a las pandillas juveniles, supuestamente
en represalia por las acciones extremas del gobierno de Ricardo
Maduro contra la criminalidad.
"Se
quiere que se aplique la pena de por vida en crímenes abominables,
como el de la mujer policía que fue secuestrada hace dos
o tres semanas, que fue torturada por más o menos siete horas
antes de matarla, según cálculos de los forenses",
afirmó Lobo.
"En
este tipo de crímenes yo insisto en que se debe aplicar la
pena de muerte, habiendo la certerza de quién lo ha cometido",
afirmó Lobo, quien es aspirante a la presidencia por el gobernante
Partido Nacional (PN, derecha) en las elecciones del 27 de de noviembre.
En Honduras no existe la pena de muerte, pero algunos sectores políticos
y empresariales han sugerido la necesidad de instaurarla para controlar
la ola de violencia que vive el país.
Aunque apoyaría la pena capital, Lobo dijo que en este momento
la reforma del Código Penal se orientará a establecer
cadena perpetua para los que maten a operadores de justicia.
El presidente Ricardo Maduro, por su parte, dijo que el Gobierno
diseñará un plan para proteger a los policías.
Según la oficina de relaciones públicas de la Policía,
121 agentes (30 este año) han muerto durante el gobierno
de Maduro, que se instaló el 27 de enero de 2002 y concluye
el 27 de enero de 2006.
De acuerdo con el ministro Alvarez, el asesinato de policías
"es un mensaje fuerte y claro de que la delincuencia está
sintiendo las acciones que estamos llevando a cabo".
"En
2001 (la gente en Honduras) no podía ni salir de la casa,
el narcotráfico avanzaba en nuestro país y la situación
estaba fuera de control y ahora hay una gran mejoría, las
acciones han sido contundentes y quienes estamos poniendo el pecho
somos los policías", subrayó el funcionario.
|