El tratado
conocido como CAFTA-DR, sus siglas en inglés, es intensamente
promovido por el Gobierno del presidente George W. Bush que ha señalado
que llevará prosperidad a los países beneficiados
y a la economía estadounidense.
Un
voto positivo, posiblemente hoy, será decisivo para las actuales
negociaciones para un acuerdo comercial que Washington negocia en
estos momentos con Perú, Colombia, Ecuador y Panamá.
También
será un paso más en la creación del Area de
Libre Comercio para América (ALCA) propuesta por el padre
del actual mandatario estadounidense, el ex presidente George Bush.
Aprobado
ya por el Senado, el tratado será debatido y votado por el
pleno de la Cámara Baja casi 14 meses después de que
fuera suscrito por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua,
Costa Rica y la República Dominicana.
El
secretario de Comercio de EEUU, Carlos Gutiérrez, reiteró
que el CAFTA-DR abrirá el mercado centroamericano a los productos
estadounidenses, fortalecerá la seguridad y creará
más oportunidades económicas para la región.
Por
su parte, la Casa Blanca subrayó la "importancia estratégica"
del Tratado y su portavoz, Scott McClellan, indicó el martes
que la aprobación en el Congreso representará un importante
espaldarazo para las democracias en la región.
"Es
importante que apoyemos esas jóvenes democracias emergentes
en América Central a medida que avanzan para establecer las
instituciones de una democracia duradera", indicó.
"Es
importante que al mismo tiempo que hablamos del avance de la libertad
en el extranjero también propiciemos el fortalecimiento de
las instituciones democráticas en nuestros propios vecindarios",
argumentó McClellan.
El
Senado aprobó el pacto comercial, el pasado 30 de junio,
con 54 votos a favor y 45 en contra, y tanto los legisladores como
los analistas predicen una reñida votación en la Cámara
Baja.
El
Producto Interior Bruto (PIB) conjunto de América Central
y la República Dominicana es menor que el de la República
Checa, pero el futuro de la agenda comercial de EEUU depende de
este pacto, según ha reiterado la Casa Blanca.
Sin
embargo, el Gobierno de EEUU se enfrenta a la oposición de
los sectores azucarero y textil que temen quedar indefensos ante
una invasión de esos productos desde Centroamérica
y la República Dominicana.
En
una manifestación frente al Congreso, legisladores de ambos
partidos, liderados por el demócrata Sherrod Brown y el republicano
Walter Jones, y más de 350 activistas de todo EEUU denunciaron
que el pacto beneficia a unos pocos en detrimento de los muchos.
"Matemos
al enemigo llamado CAFTA!", dijo hoy Jones en medio de aplausos
y gritos de los activistas.
Representantes
de sindicatos, grupos religiosos, empresariales, ecologistas y de
organizaciones no gubernamentales portaban carteles con consignas
en contra del acuerdo.
"Que
se globalice la esperanza!" y "La renegociación
o su derrota!", decían algunos
Las
presiones son especialmente duras para muchos legisladores de estados
que han perdido miles de puestos de trabajo debido a la competencia
de la mano de obra barata en el exterior y aspiran a la reelección
el próximo año.
"Represento
a miles de trabajadores perjudicados por el NAFTA (el Tratado de
Libre Comercio entre EEUU, México y Canadá), y ahora
estos congresistas quieren traernos más destrucción",
dijo Petra Mata, de la organización Fuerza Unida de San Antonio
(Texas). EFE
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