El reportaje
se transmitirá el sábado a las 13:30 horas, mientras
que en ETB-2 se dará el domingo a las 11:30 horas
El espacio de Euskal Telebista "Elkartasunaren
Bideak-Rutas de Solidaridad" se hará eco de los problemas
que los pueblos indígenas de Honduras y Guatemala padecen
a causa de las acciones de empresas mineras en sus tierras.
En las últimas dos décadas,
América Latina se ha convertido en el destino más
importante de la inversión minera en el mundo. El alza del
precio internacional de los metales, y las leyes favorables, abrieron
nuevas expectativas para grandes empresas del sector.
Guatemala es el país centroamericano
donde mayor controversia se ha creado en torno a la minería.
Con la llegada al poder del nuevo gobierno de Oscar Berger, se dio
vía libre a las explotaciones mineras en el país.
La ley minera actual está en el ojo de la polémica;
ha sido duramente cuestionada por los indígenas, los ecologistas
y la iglesia.
El equipo del programa visitará
la Sierra de San Marcos donde está la concesión de
la compañía Glamis Gold. En Guatemala se conoce bajo
el nombre de Montana, mientras que en Honduras se llama Entre Mares,
que opera en el Valle de Siria a unos 60 kilómetros al oeste
de la capital, Tegucigalpa.
Los argumentos en contra de esta
compañía son principalmente dos. Por un lado, no hizo
ninguna consulta a las comunidades que se encontraban en esta zona,
y segundo que el proceso de hidrometalurgia puede tener un impacto
muy severo en las fuentes de agua.
Desde el obispado de Guatemala niegan
que la explotación minera sea una buena alternativa para
el desarrollo humano de las regiones pobres. Por una parte está
el factor económico, ya que la ley favorece más a
las transnacionales que al propio país. También denuncian
el tema del impacto ambiental. Se trata de una región donde
escasea el agua y la minería a cielo abierto utiliza mucho
agua; además, Guatemala tiene un grave problema de contaminación
de ríos.
Su
impacto en Honduras
"Rutas de Solidaridad" también reflejará
los problemas de la población indígena hondureña
causada por la minería. Cuando llegó a Honduras la
empresa Glamis Gold y su subsidiaria Entre Mares trajeron consigo
promesas de prosperidad para los moradores del valle.
Rodolfo Arteaga vivía con
su familia en la comunidad de Palos Ralos. El yacimiento de oro,
estaba justo debajo de sus casas. Sin muchas explicaciones fueron
trasladados a su ubicación actual, la Nueva Palos Ralos.
La empresa les dio tierras y viviendas en su nueva ubicación
a cambio de las que tenían en su antigua comunidad. Les prometieron
empleo, calles pavimentadas y agua potable.
La empresa perforó un pozo
de agua potable para los habitantes del pueblo, pero contenía
agua de mala calidad. Estuvieron consumiendo esa agua, y contiene
metales pesados como arsénico, mercurio y plomo.
Una misión de salud que el
movimiento Madre Tierra, con el doctor Almendares a la cabeza, reveló
datos que se desconocían hasta entonces. Se reportaron casos
de enfermedades alérgicas, bronquiales y pulmonares. La investigación
de Madre Tierra señaló directamente a la mina como
causante de esos problemas.
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