El periódico mexicano La Crónica, publica en su última
edición que el cartel de Sinaloa que dirige el fugitivo capo
de la droga Joaquín "El Chapo" Guzmán, está
contratando miembros de los grupos terroristas colombianos y de
la "Mara Salvatrucha", violenta pandilla que opera en
Honduras, Guatemala y El Salvador, para fortalecerse ante la guerra
que libra contra el cartel del Golfo de México dirigido desde
la cárcel por Osiel Cárdenas Guillén.
Citando informes oficiales elaborados por los servicios de inteligencia
de las Fuerzas Armadas mexicanas, el periódico afirma que
"El Chapo" pretende acabar con el escuadrón de
pistoleros conocidos como "Los Zetas" -integrado por ex
militares mexicanos-, a sueldo de Osiel Cárdenas. Los enfrentamientos
han tomado como escenario el estado fronterizo de Tamaulipas, cercano
a la texana ciudad de Laredo. En los últimos siete meses,
la guerra entre bandas se ha cobrado la vida de más de seiscientas
personas.
Éxodo a EE UU
A raíz de la Ley de Antimaras aplicada por el gobierno hondureño,
muchos pandilleros de las pandillas 18 y Salvatrucha han tenido
que emigrar a Estados Unidos y otros países de la región
huyendo de la persecución por parte de la policía
hondureña.
Muchos
de estos mareros son reclutados en la frontera mexicana por los
carteles de la droga en su lucha por controlar el trasiego de drogas
a lo largo de la frontera de México y Estados Unidos.
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Los
carteles de Sinaloa y del Golfo de México se disputan
las rutas para introducir drogas en territorio estadounidense.
En los últimos siete meses, la zona ha sido escenario
de los violentos enfrentamientos que han dejado más
de seiscientos muertos. |
Según
los datos, la estrategia del cartel de Sinaloa es mantener operativas
las "células" de ex miembros de las FARC y "mareros"
en todo el estado de Tamaulipas para "debilitar a la organización
de Cárdenas Guillén en su propio territorio, más
que apoderarse de la plaza". Los dos grupos se disputan las
rutas de envíos de drogas a Laredo, ciudad que sirve de centro
de acopio para la distribución de enervantes hacia otras
regiones de EEUU.
Miedo a la Policía
Crónica afirma que "por su forma de operar, los colombianos
tienen la capacidad de encabezar por más de doce horas ataques
con armas de alto impacto, como bazucas y lanzagranadas, pues han
sido entrenados, al igual que `Los Zetas´, en condiciones
hostiles y agrestes. Se presume, además, que Los Maras y
los colombianos han ejecutado a varios comandantes policiacos de
esa entidad fronteriza, pues la idea es meterle miedo a la tropa
–policíaca- de que no deben colaborar y cooperar con
la organización de Cárdenas Guillén".
Tan sólo en Nuevo Laredo han muerto violentamente más
de cien personas este año y 47 desde junio pasado cuando
el Gobierno del presidente Vicente Fox empezó a aplicar allí
la operación "México seguro" contra los
narcotraficantes. Las autoridades ordenaron intensificar un día
después de que la embajada de EEUU en México cerrara
su consulado en esa ciudad tamaulipeca al alegar que la criminalidad
aumentaba en vez de disminuir
Los narcotraficantes que combaten entre sí en Tamaulipas,
Sinaloa, Jalisco (oeste) y otras regiones de México han exhibido
fusiles de asalto, lanzacohetes, granadas de fragmentación
y otras armas pesadas que, según la prensa, se adquirieron
en el mercado negro de EEUU. En agosto de 2002, el entonces subprocurador
Jurídico y de Asuntos Internacionales de la Procuraduría
General de la República (Fiscalía), Alejandro Ramos
Flores, reconoció que miembros de las FARC habían
sido detenidos por prestar apoyo a los carteles de droga.
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