"La
agencia del Banco Central de Brasil en Fortaleza fue asaltada este
fin de semana y fue robada esa cantidad aproximada", dijo la
Policía Federal en un comunicado fechado en esa capital del
estado de Ceará.
El
organismo no ofreció detalles acerca de las investigaciones.
Ningún portavoz oficial ha declarado públicamente
respecto a este cinematográfico robo que dejó perplejos
a los brasileños.
"Para
entrar al banco, los bandidos excavaron un túnel de aproximadamente
80 metros de extensión y 70 centímetros de ancho,
revestido de madera y lona plástica, con iluminación
eléctrica", explicó el comunicado.
El
túnel conectaba una casa cercana con la sede del banco.
Dentro
del pasadizo fueron encontradas varias herramientas, incluyendo
una sierra eléctrica, un alicate de corte, un taladro y una
mandarria.
"El
piso de la caja fuerte, que fue perforado, tiene un espesor de 1,10
metros, hecho de hierro y revestido de concreto. Dentro de ella
había sensores de movimiento y cámaras de vigilancia
que no funcionaron", señaló la Policía.
El
crimen está siendo investigado con el apoyo de la Policía
del estado de Ceará, la Policía Civil, la de carreteras
y el Cuerpo de Bomberos.
Antes,
el Banco Central explicó en un comunicado que fueron violados
cinco contenedores en los que eran guardados billetes de 50 reales
(unos 21,7 dólares cada uno).
"Los
billetes habían sido recogidos para ser analizados por el
Departamento de Medio Circulante", según la entidad
emisora.
"Tras
el análisis -agregó-, una parte sería encaminada
de vuelta al sistema financiero y otra parte incinerada".
El
cofre fue cerrado la noche del viernes y fue abierto en la mañana
de hoy, cuando fue descubierto el robo.
Según
informaciones de la televisión, unos cien hombres están
investigando el robo del dinero, el más grande en la historia
moderna de Brasil.
Las
autoridades consideran como el mayor robo el de julio de 1999, cuando
cerca de veinte pistoleros penetraron por la noche en una agencia
del Banco del Estado de Sao Paulo (Banespa) y, tras reducir a quince
vigilantes, huyeron con unos 39 millones de reales (unos 16,9 millones
de dólares al cambio actual).
La
Policía informó de que la casa desde donde fue abierto
el túnel había sido alquilada hacía tres meses
por un grupo que supuestamente pretendía fabricar hierba
sintética.
Los
vecinos indicaron que en la residencia trabajaban entre seis y diez
personas y que, pese a que no recibían clientes, todos los
días salía del inmueble una furgoneta cargada con
material, pero que no sospechaban que fuera la tierra extraída.
EFE
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