Los
líderes iraquíes fracasaron hoy en sus esfuerzos por
entregar al Parlamento el borrador de la Constitución, lo
que obligó a la Cámara a enmendar el plazo en una
semana.
Tanto
Rice, como la Casa Blanca, justificaron el retraso, diciendo que
los temas a discusión son complejos y requieren de un mayor
debate.
Rice
indicó en una declaración que los iraquíes
"han hecho enormes progresos en la preparación de su
Constitución, incluso en los temas más difíciles".
"Estamos
presenciando el avance hacia la democracia en Irak", manifestó
la secretaria de Estado, al referirse a la decisión tomada
por los políticos iraquíes.
"También
estamos confiados en que completarán el proceso en el cual
se han comprometido los líderes iraquíes", señaló.
Rice
indicó que el aplazamiento de la presentación estuvo
totalmente dentro del marco de la ley.
"Con
las elecciones de enero, la formación de un Gobierno y con
el proceso de redacción de una Constitución, el país
ya ha demostrado su compromiso con un nuevo Irak basado en la vigencia
de la ley. Estamos presenciando una nueva democracia en Irak",
dijo.
Posteriormente,
en una conferencia de prensa, la secretaria de Estado reconoció
que los temas en discusión son difíciles y "los
líderes iraquíes consideraron que necesitaban más
tiempo para analizarlos".
"Se
trata de un documento de enorme importancia. Es gente que está
tratando de construir un futuro después de décadas
de tiranía. Están tratando de aunar opiniones",
dijo.
Casi
paralelamente, la Casa Blanca difundió una declaración
del presidente George W. Bush en la que coincidió en que
los temas en discusión son complejos.
Los
esfuerzos de los líderes iraquíes "son un reconocimiento
a la democracia y un ejemplo de que los problemas difíciles
se pueden resolver mediante el debate, la negociación y la
transacción", señaló.
"Aplaudo
los heroicos esfuerzos de los negociadores iraquíes y aprecio
su trabajo para resolver los temas pendientes a través de
la negociación y el diálogo", señaló
Bush en la declaración.
Tras
una tensa jornada de negociaciones a contrarreloj, el presidente
del Parlamento iraquí, Hachem Al Hasani, se vio obligado
a anunciar que el proceso de transición quedaba pospuesto
hasta el 22 de agosto.
"El
aplazamiento será de una semana" anunció Al Hasani
a los periodistas.
El
nuevo texto aprobado por el Parlamento se limita a cambiar la fecha
que aparecía en el artículo 61 de la ley de Administración,
consensuada hace un año, sustituyendo el 15 de agosto por
el 22.
Esta
decisión deberá ser ahora ratificada por el cuerpo
presidencial, integrado por el presidente y los dos vicepresidentes.
EFE
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