El ministro
venezolano del Interior, Jesse Chacón, indicó que
helicópteros y aviones de la Fuerza Aérea Venezolana
han sobrevolado la boscosa zona y planteó que "es muy
difícil que pueda haber sobrevivientes".
Pobladores
de la región de Machiques, 836 kilómetros al oeste
de Caracas, indicaron haber oído una explosión que
se supone fue provocada por el impacto del avión al estrellarse.
Ambulancias
y vehículos de rescate se dirigen al lugar del accidente
desde la ciudad petrolera de Maracaibo, capital del estado venezolano
de Zulia, en el que se encuentra la Sierra de Perijá.
Autoridades
de la Dirección Nacional de Protección Civil dijeron
a los medios de comunicación que están instalando
un hospital de campaña en Machiques para recibir a las víctimas
del accidente.
La
Sierra de Perijá marca la frontera entre Colombia y Venezuela
y presenta una fisonomía escarpada y selvática que
la hacen de difícil acceso.
El
avión accidentado, un birreactor MD-80, pertenece a la aerolínea
colombiana West Caribean y cubría la ruta entre Tocome, cerca
de la Ciudad de Panamá, y la isla caribeña de Martinica.
No
se conoce todavía la nacionalidad de los pasajeros, aunque
no se descarta que sean turistas
Chacón
relató a los periodistas que hacia las 03.00 de la madrugada
horas locales (07.00 GMT) el avión pidió permiso para
ingresar en el espacio aéreo venezolano y aterrizar en Maracaibo
porque tenía problemas en un motor.
Posteriormente
volvió a comunicarse con la torre de control para alertar
de que también tenía problemas en el otro motor, momento
en el que, según los controladores aéreos que seguían
su curso, comenzó a caer a razón de 7.000 pies (2.135
metros) por minuto, hasta estrellarse.
Chacón
indicó que aviones y helicópteros de la fuerza aérea
venezolana sobrevuelan la zona del desastre, que ocurrió
hacia las 3.30 horas locales (7.30 GMT), para buscar los restos
del aparato siniestrado. EFE |