Los prelados que participan en la Jornada ofrecen cada día
la catequesis y las del arzobispo de Tegucigalpa, que fue papable,
son de las más populares por su manera de transmitir a
los jóvenes el mensaje cristiano relacionándolo
con las experiencias cotidianas de la vida.
La
catequesis de hoy reunió en la Iglesia del Espíritu
Santo de Düsseldorf a representantes de la variopinta comunidad
de peregrinos hispanos, formada por muchos españoles, unos
32.000, lo que representa un 8% del total de fieles, latinoamericanos,
algo más del 3%, latinos de Estados Unidos y alemanes que
hablan castellano.
El
mensaje, sin embargo, es válido para todos, el obispo ha
venido a proponer a los jóvenes que hagan un "zaping
espiritual" y cambien el gusto por las drogas y otros venenos
por el gusto por Dios.
Para
ilustrar la idea el obispo recurrió a ejemplos y a un lenguaje
susceptible de ser captado por su juvenil audiencia.
Hace
unos años -contó- se hizo una encuesta entre estudiantes
de grupos católicos para saber a qué dedicaban el
tiempo: el que más estudiaba pasaba en ello cinco horas
a la semana, el que más rezaba lo hacía 20 minutos,
el que menos veía televisión, la veía 40
horas semanalmente.
"La
primera conclusión que sacamos fue: quítense el
nombre de estudiantes, ustedes son unos aficionados y de los malos;
segunda: Dios no les interesa, ¿qué enamorado dedica
a su novia tres minutos al día?, y última, quién
les está educando... la televisión y la propaganda
de los antivalores", sentenció.
Maradiaga
no condena en sí a los medios de comunicación como
la televisión o internet, sino lo que en ello se busca,
de ahí que anime a los jóvenes a hacer "un
zaping espiritual" y colocarse en la onda de Dios. Vale la
pena, la palabra de Dios es "un bocadito tan sabroso",
dijo el obispo tras aclarar que sabiduría viene de sabor.
Ceremonia
litúrgica
La
larga ceremonia, que empezó con cánticos, siguió
con la catequesis y acabó con la liturgia, fue interrumpida
numerosas veces por las risas, las exclamaciones y hasta los aplausos
de los jóvenes de España, Honduras, Nicaragua, México,
Argentina o Perú, de los salvadoreños de Washington
D.C. o los mexicanos de Texas.
La
Jornada de la Juventud se celebra este año en Düsseldorf
y Bonn pero sobre todo en Colonia, en cuya catedral se conservan
las reliquias de los Reyes Magos, y la catequesis del cardenal
se centró por ello en la idea de que hay que buscar la
luz verdadera y empeñarse como los tres reyes, que también
empezaron equivocándose.
Hoy
día "tenemos tanta información que no siempre
podemos procesarla, por ello es importante el discernimiento,
que es un don del Espíritu Santo" y que permite distinguir
lo válido en "un mundo en el que te dicen que todo
es bueno con tal de que te guste y si te gusta el veneno tómalo
también", dijo.
"Juan
Pablo II -explicó después el arzobispo a EFE- fue
atractivo para los jóvenes porque tenía las ideas
claras y sabía proclamarlas, no porque les dijera lo que
querían oír".
"Los
jóvenes -añadió- quieren que los adultos
sean verdaderamente adultos, que sepan comunicar el porqué
de las cosas; uno de los problemas serios que tiene nuestra sociedad
es que tenemos muchos adolescentes de 30 años y más".
El
nuevo Papa, Benedicto XVI, por ser "un hombre de Dios y un
teólogo acostumbrado a comunicar con claridad", puede
tener el mismo éxito, opinó el arzobispo.
Maradiaga
"conecta muy bien con los jóvenes porque habla de
la vida", comentaba una joven estudiante nicaragüense
de psicología, Ana Yelsis Moncada, que como la mayoría
de los presentes estimó que había "sido muy
lindo tener la oportunidad de conocer al cardenal".
Carmen
Jiménez Corredera, de 16 años, de Lucena, en la
provincia española de Córdoba, también salió
encantada de la catequesis porque el arzobispo "presenta
sus ideas de forma muy clara y te hace pensar".
Al
final de la ceremonia se formó una larga fila de peregrinos
que querían saludar al cardenal y sobre todo hacerse fotos
con él. El arzobispo no le dijo que no a ninguno. EFE