La
ceremonia de rezos de los colonos de Netzarim ha tenido lugar
durante tres horas en la sinagoga de la que han sacado cuatro
rollos de la Torá con el rabino Tawui al frente, quien
ha convencido a las 62 familias a que se marchen pacíficamente.
Los residentes han salido en procesión
tras los rollos sagrados y la menorá (candelabro de siete
brazos) portados por los dos rabinos del asentamiento, en la última
ceremonia de despedida.
"El pueblo prometido no tiene miedo a un
largo camino", cantan.
Entre banderas de Israel y otras naranjas, una
de las pancartas dice: "se puedes destruir nuestra casa,
pero no nuestro espíritu".
Netzarim se encuentra a dos kilómetros
de la ciudad de Gaza y ha sido objetivo de numerosos ataques palestinos,
a pesar de la existencia de una base militar israelí.
Los colonos van a ser trasladados en autobuses
del Ejército a Jerusalén para orar en el Muro de
las Lamentaciones, el lugar más sagrado del judaísmo
y adonde trasladarán la menorá de la sinagoga.
Los
residentes de Netzarim serán trasladados y alojados después
en el asentamiento-ciudad de Ariel, con 30.000 colonos y situada
en Cisjordania, lo que ha provocado las críticas de la
ANP. EFE