Los
habitantes de la costa sur de Estados Unidos se preparan hoy para
recibir el impacto del, que azotó el jueves último
el sur de Florida, donde causó al menos siete muertos y
millonarios daños a la infraestructura de ese estado.
Según
el último boletín del Centro Nacional estadounidense
de Huracanes (CNH), el huracán avanza hacia el oeste a
once kilómetros por hora, acompañado de vientos
de unos 185 kilómetros por hora y se espera que, en las
próximas veinticuatro horas, se vaya desplazando hacia
el noroeste.
A
las once de la mañana (15.00 GMT), añade el boletín,
el ojo del huracán estaba a unas 325 kilómetros
al oeste de Cayo Hueso (Florida) o unos 655 kilómetros
al sureste del delta del río Misisipi.
Las
previsiones indican que podría volver a tocar tierra el
lunes, pero los expertos del CNH no saben todavía exactamente
dónde lo hará.
Hasta
el momento, "Katrina" ha dejado un trágico saldo
de, al menos, siete muertos, graves daños materiales e
inundaciones en varias zonas del sur de Florida.
Alrededor
de un millón de personas continúan sin electricidad
y las autoridades advierten de que el restablecimiento total del
suministro eléctrico puede tardar días.
Gran
parte de la zona oeste del condado de Miami-Dade, donde se genera
la mayor parte de la producción agrícola del estado,
permanece inundada, y en algunos lugares se ha declarado una alerta
para que la población hierva el agua, con vistas a prevenir
posibles contaminaciones.
Los
medios de comunicación muestran imágenes en las
que puede verse a habitantes de las zonas más afectadas
sacando barro de sus sótanos y a grupos de trabajadores
de distintos servicios de emergencia repartiendo agua y hielo,
o recorriendo calles inundadas en canoas.
Los
meteorólogos alertan de que en la trayectoria de "Katrina"
están también los estados de Misisipi y Luisiana,
incluida la ciudad de Nueva Orleans, donde las autoridades ya
están ordenado la evacuación de algunas zonas.
El
alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, declaró hoy que probablemente
se tomará una decisión sobre la evacuación
de la ciudad esta misma tarde o mañana, domingo.
No
obstante, Nagin ya ha pedido a los habitantes que preparen sus
suministros y medicinas, limpien las alcantarillas y desagües,
y que estén bien preparados porque "parece que vamos
a ser golpeados" por el huracán.
Como
medida de prevención, se han evacuado también las
plataformas petroleras localizadas en la zona, en la costa de
Nueva Orleans.
Los
expertos advierten, asimismo, de que el tamaño y la fuerza
de "Katrina" sigue creciendo hasta el punto de que podría
convertirse en un huracán de categoría 4 en la escala
Saffir-Simpson, con un máximo de cinco niveles.
En
ese caso, el huracán puede desatar vientos de hasta 210
kilómetros por hora.
El
pasado jueves, cuando entró en el sur de Florida, era un
fenómeno de categoría 1 con vientos de 129 kilómetros
por hora, y ahora "Katrina" se ha convertido ya en el
sexto catalogado como mortal en la región.
El
gobernador del estado de Florida, Jeb Bush -hermano del presidente
de EEUU, George W. Bush-, advirtió que los residentes de
la costa norte del Golfo de México deben prepararse para
una nueva llegada de "Katrina".
Bush
solicitó asistencia federal para las áreas afectadas,
a pesar de que aún no es posible hacer una estimación
completa del valor de las pérdidas materiales.
La
región también fue azotada en septiembre del año
pasado por el huracán "Iván" y muchas
comunidades de la zona todavía no han logrado recuperarse
de sus efectos.
Hace
trece años, el huracán "Andrew" azotó
la misma área de Florida. Los daños que dejó
fueron los mayores causados por una tormenta en EEUU, alcanzado
una cifra estimada en 26.000 millones de dólares.