Fuentes
del gobierno del presidente George W. Bush señalaron hoy
a los periodistas que el propósito es la entrega de dos millones
de barriles diarios de petróleo crudo y de gasolinas refinadas,
para contrarrestar la escasez de estos productos después
de que el ciclón causara daños en la extracción
de crudo en el golfo de México y las refinerías de
Luisiana.
El
Gobierno estadounidense ya había anunciado hace varios días
que prestaría a las refinerías parte de la reserva
estratégica de crudos de EEUU, que contiene 707,2 millones
de barriles depositados en cavernas de sal en Texas y Luisiana.
Pero
el huracán no sólo detuvo el 92 por ciento de la extracción
de crudo en el golfo de México -que equivale al 27 por ciento
de todo el petróleo extraído en el país-, sino
que interrumpió las labores de nueve grandes refinerías
y redujo la producción de otras por la falta de energía
eléctrica.
Estados
Unidos, que consume unos 18 millones de barriles de petróleo
cada día, importa diariamente más de trece millones
de barriles de crudo.
Buena
parte de esa importación procede de Venezuela y es recibida
en el puerto del sur de Luisiana.
Las
fuentes de la administración Bush indicaron que la Agencia
Internacional de Energía (AIE) tomará una decisión
el viernes próximo al respecto.
Washington
propone que el 44 por ciento de los 2 millones de barriles diarios
procedan de las reservas de crudo de EEUU, mientras que el otro
56 por ciento sea en forma de gasolinas en las reservas de los gobiernos
europeos.
La
portavoz de la Unión Europea (UE), Antonia Mochan, dijo hoy
en Bruselas que expertos de los 25 países miembros estudiarán
el próximo día 9 la posibilidad de usar sus reservas
de hidrocarburos para ayudar a Estados Unidos.
Mochan
explicó que el uso de la reservas de crudo es un tema que
trata en primer lugar la AIE, de la que forman parte 17 de los 25
miembros de la UE. EFE
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