Un portavoz
policial dijo a la cadena de televisión CNN que la explosión
ocurrió en el sector de la estación de ferrocarriles
de la ciudad sureña estadounidense y que aparentemente estallaron
varios vagones cuyo contenido no se conoce.
"Hemos
enviado un equipo de manejo de materiales tóxicos, pero no
sabemos cuál era el contenido de los vagones", agregó.
El
director de la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias
(FEMA por su sigla en inglés), Michael Brown, dijo hoy que
el Pentágono ha enviado 14.000 soldados de la Guardia Nacional,
procedentes de varios estados, al sur de Luisiana y Misisipi, las
zonas más afectadas por el huracán.
En
los próximos días, indicó Brown, habrá
en el área unos 30.000 soldados de la Guardia Nacional.
La
violencia y los saqueos dificultan la evacuación, complicada
por la precariedad de medios en el lugar de la catástrofe
y la multitud de damnificados, que algunos cálculos sitúan
entre 50.000 y 100.000 personas.
Anoche
las autoridades de Texas declararon ya al completo -con 11.375 evacuados
desde Nueva Orleans- el estadio "Astrodome" de Houston,
por lo que comenzaron a desviar a otras localidades el flujo de
damnificados.
En
Misisipi, según las autoridades del estado, se ha confirmado
que por lo menos 126 personas han muerto como consecuencia del huracán,
y la cifra de víctimas mortales sigue aumentando a medida
que los equipos de socorro encuentran cadáveres en las calles.
Los
médicos forenses en la zona costera de Misisipi llevan a
cabo las autopsias en estacionamientos de automóviles, porque
la única luz disponible es la del sol, mientras la región
costera continúa sin energía eléctrica.
El
presidente de EEUU, George W. Bush, viaja hoy desde Washington a
Mobile, en Alabama, donde será informado de la situación
de emergencia, y luego sobrevolará el sur de Alabama y Misisipi.
La
visita incluye un recorrido a pie por la localidad de Biloxi, en
Misisipi, arrasada por el huracán, y otro aéreo antes
de aterrizar en Nueva Orleans.
Antes
de partir hacia la zona afectada, Bush manifestó en una breves
declaraciones que "es impresionante el esfuerzo que realiza
la gente que está en el terreno, pero los resultados no son
aceptables".
"Quiero
asegurar a la ciudadanía que hay mucha ayuda en camino",
indicó el presidente, quien agregó que se han enviado
otros 600 soldados de policía militar para controlar la situación.
Bush
hizo mención a las circunstancias en el Centro de Convenciones
en Nueva Orleans, donde, al igual que en el estadio "Superdome",
decenas de miles de personas se refugiaron durante el huracán
el pasado lunes y ahora permanecen sin agua potable, sin alimentos
ni asistencia médica.
"Usaremos
todos los recursos necesarios", recalcó Bush.
La
administración Bush, que desde septiembre de 2001 ha hecho
simulacros de emergencias por ataques terroristas de todo tipo,
es ahora blanco de crecientes críticas por su respuesta desorganizada
a la catástrofe que dejó "Katrina" en el
sur de EEUU.
Está
previsto que Bush haga una declaración sobre los esfuerzos
de ayuda y reconstrucción en el aeropuerto internacional
"Louis Armstrong", de Nueva Orleans.
La
preocupación más urgente de las autoridades es la
sanidad y la prevención de epidemias entre los centenares
de miles de personas que han estado desde el lunes sin agua potable,
sin alimentos suficientes, sin medicamentos y hacinadas en albergues,
estadios y hospitales.
Por
su parte, el Departamento de Energía informó de que
el azote de "Katrina" ha hecho perder a Estados Unidos
la producción de unos 158 millones de litros diarios de gasolina,
que equivale al diez por ciento de su consumo normal, debido al
cierre de refinerías petroleras en la región devastada.
Nueve
grandes refinerías continúan fuera de operación
hoy en Misisipi y Luisiana y otras varias han tenido que reducir
su producción por la falta de abastecimiento de crudo. Del
golfo de México, Estados Unidos extrae casi el 27 por ciento
del crudo que consume.
La
falta de suministro de combustible en la zonas devastadas puede
preceder a los problemas de abastecimiento en zonas más extensas,
por lo que Estado Unidos podría también precisar la
ayuda exterior. EFE
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