El desplante
también fue para el ex canciller de Colombia Augusto Ramírez
Ocampo, y el ex ministro de Hacienda de México José
Angel Gurría, quienes también estaban presentes para
apoyar el llamado "Gran Acuerdo por Honduras".
Según
se informó ayer, domingo, los objetivos del acuerdo, auspiciado
por las Naciones Unidas y organizaciones de la sociedad civil, estaban
"definidos en materia político-institucional y económico-social".
Sanguinetti,
Paniagua, Ramírez Ocampo y Gurría eran invitados de
honor a la firma del acuerdo político, que se supone que
había sido consensuado desde hace tres meses.
El
"Gran Acuerdo por Honduras" debía ser firmado por
los candidatos de los cinco partidos que participarán en
las elecciones generales del 27 de noviembre próximo, aunque
Innovación y Unidad-Social Demócrata anunció
la semana pasada que no lo haría.
En
una prolongada reunión entre líderes de los partidos,
a la que invitaron al cardenal hondureño, Oscar Andrés
Rodríguez, el religioso salió para informar que la
firma se posponía para otra ocasión.
El
partido Unificación Democrática (UD, de izquierda),
dijo que firmar el convenio sería "avalar a los mismos
que en el pasado y el presente no han resuelto el problema de los
combustibles en beneficio de los pobres".
El
candidato presidencial por el UD, Juan Almendares, señaló
a EFE que el acuerdo solamente lo han discutido los partidos tradicionales,
el Nacional (en el poder) y el Liberal (primera fuerza de oposición),
para favorecer a los "sectores poderosos que se han enclaustrado"
en esas dos instituciones.
Los
liberales condicionan la firma del acuerdo "a que los temas
relacionados con el combate a la corrupción y a la urgente
reducción de los combustibles, que deliberadamente fueron
descartados por el Partido Nacional, sean incorporados de la misma
manera en que originalmente se encontraban en el documento de acuerdo".
Igualmente,
quieren que nuevamente se incluya la aprobación de la Ley
de Acceso a la Información Pública como mecanismo
idóneo para combatir eficazmente la corrupción",
algo que también exige el UD.
Además,
los liberales consideran que para hacer frente a la emergencia nacional
provocada por "el aumento desproporcionado e inconsulto a los
precios de los combustibles (la semana pasada), se baje el precio
de los mismos, mediante la reducción de los impuestos que
lo gravan".
Dos
fuentes diplomáticas consultadas por EFE coincidieron en
señalar en que lo ocurrido hoy es una "informalidad"
de los políticos hondureños.
Por
su parte, el embajador de Honduras en las Naciones Unidas, Manuel
Acosta Bonilla, dijo que "es algo nefasto", una "falta
de madurez" de los políticos y que la conducta de hoy
"le hace mucho daño al país". EFE
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