El paro
de los ruleteros provocó el caso vehicular en las diferentes
avenidas de la capital y obligó a miles de pasajeros a caminar
largas distancias para llegar a sus centros de trabajo y luego a
sus hogares. A la protesta se unieron conductores del transporte
urbano de buses, mientras que el presidente hondureño, Ricardo
Maduro, reiteró hoy que el incremento a los combustibles
-en casi un dólar a las gasolinas- se justifica por los daños
causados por el huracán "Katrina" en el sur de
EEUU.
El
paro de los taxis y autobuses, tras no lograr anoche el respaldo
del Gobierno para que incrementen sus tarifas, ha provocado el embotellamiento
del tráfico en algunos sectores de la capital porque los
transportes colectivos obstaculizan la circulación en algunos
bulevares y arterias principales de la ciudad.
En
el centro de Tegucigalpa los peatones caminan con libertad porque
solo hay acceso a vehículos particulares, de los que están
circulando muy pocos.
Jorge
López, presidente del Consejo Nacional del Transporte, dijo
que si el Gobierno no baja el precio de los combustibles, debería
de autorizar una compensación para los taxistas.
Por
su parte, el ministro hondureño de Obras Públicas,
Transporte y Vivienda, Jorge Carranza, indicó que mañana,
miércoles, darían una respuesta a los taxistas, quienes
están resueltos a extender el paro a nivel nacional.
Rebaja
obligada
Obligados
por las fuertes protestas, el gobierno anunció esta noche
una leve rebaja de precios a los combustibles, principalmente las
gasolinas, que entrará en vigor mañana, miércoles,
por dos días, informó la Unidad Técnica del
Petróleo (UTP).
La
reducción fue anunciada luego de un drástico aumento
impuesto el pasado sábado, lo que provocó un descontento
generalizado que hoy llevó a una protesta en Tegucigalpa
a los taxistas organizados, que paralizaron la ciudad exigiendo
una rebaja a los combustibles o una compensación económica.
Tras
el anuncio de la rebaja, un sector de los taxistas comenzó
a despejar algunos bulevares, calles y avenidas que cerraron hoy,
provocando un caos al tráfico de vehículos en la capital
hondureña.
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Algunos
de los taxistas, que calificaron de "vendidos al gobierno"
a sus dirigentes, dijeron que la rebaja a los combustibles
no es suficiente, aunque el ministro de Obras Públicas,
Transporte y Vivienda, Jorge Carranza, anunció que
mañana tendrán una respuesta a sus demandas. |
La
nueva estructura
Con
la nueva estructura de precios, el galón (3,8 litros) de
gasolina superior tuvo una rebaja de 7,18 lempiras (unos 37 centavos
de dólar) que lo fijan en 4,08 dólares.
El
aumento del sábado pasado dejó la gasolina superior
en 4,46 dólares.
A
partir de mañana el precio del galón de gasolina regular
será de 3,93 dólares, tras una rebaja de 40 centavos,
en tanto que el diesel se mantiene en 3,15 dólares, ya que
cayó en apenas cinco centavos de lempira, que no suman ni
medio centavo de dólar.
El
galón de gas "kerosene" descendió en cuatro
centavos de dólar, por lo que su nuevo precio es de 2,91
dólares.
La
nueva disposición del Gobierno, que estará en vigor
durante dos días, castiga al gas licuado para uso doméstico
con ocho centavos de dólar, que deja en 12 dólares
la bombona de 25 libras (11,3 kilos).
En
algunos sectores de Tegucigalpa los taxistas quemaron neumáticos
y en otros rompieron cristales de coches particulares, al parecer
por enfrentamientos con presuntos delincuentes, según versiones
de la policía.
La
protesta de los taxistas y algunos conductores de autobuses obligó
a miles de personas a caminar para llegar a sus trabajos o a la
salida de los mismos.
Además,
obligó a suspender clases en algunos centros educativos,
entre ellos la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.
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