Además,
31 personas permanecen desaparecidas por las avalanchas de lodo
y barro ocasionadas por las lluvias torrenciales de los últimos
días, que dejaron 97.000 casas totalmente destruidas y 277.000
viviendas con daños de distinta consideración.
En
total, 1.261.000 hectáreas de cultivo se vieron afectadas,
según el Ministerio, que calcula en 15.420 millones de yuanes
(1.533 millones de euros, 1.905 millones de dólares) las
pérdidas económicas directas.
Este
es el balance provisional de los daños causados por el tifón,
uno de los muchos que azota China cada verano, y que hasta ahora
sacudió sobre todo a las provincias de Zhejiang, Anhui, Fujian,
Jiangxi, Henan y Hubei.
La
provincia más afectada es Anhui, donde se registraron 75
víctimas mortales y todavía permanecen desaparecidas
otras 12, seguida de Zhejiang (al Sur de Shanghai), con 25 muertos
y 13 desaparecidos.
En
total, 506.000 personas han sido evacuadas en Zhejiang y 457.000
en Anhui, aunque la mayor movilización se produjo en Fujian
(con 630.000 desplazados), la primera provincia en ser azotada por
el "Talim" el pasado jueves, tras la isla de Taiwán.
El
tifón, que ya parece estar amainando, fue el tercero de gran
potencia que azota la isla de Taiwán y las costas orientales
chinas este verano, después de que el "Haitang",
en julio, y el "Matsa", en agosto, causaran enormes pérdidas
humanas y materiales.
No
será sin embargo el último de la temporada, ya que,
según los pronósticos meteorológicos, el "tifón
número 15" (de nombre chino "Kanu") avanza
ya por el Pacífico y podría llegar a Taiwán
el próximo fin de semana.
Más
de mil personas han muerto en lo que va de año en China,
debido a desastres naturales, principalmente inundaciones, aunque
las cifras son mucho menores a las de 1998, año en el que
las peores crecidas del río Yangtsé en décadas
causaron más de 4.000 muertos y millones de desplazados.
Los
medios de comunicación chinos dedican escaso espacio al tifón
que azota el sureste de China, debido sobre todo al férreo
control informativo al que son sometidos, aunque sí hay una
amplia cobertura sobre los estragos que ha causado el huracán
"Katrina" en el sureste de EEUU.
A
pesar de que los chinos están acostumbrados a este tipo de
desastres en su propio país, se han conmocionado por las
imágenes que llegan de Nueva Orleans y otras ciudades estadounidenses
afectadas por las inundaciones.
De
forma inusual, China ha entregado a EEUU cinco millones de dólares
y material de emergencia a los afectados por el huracán,
a los que se suman las ayudas voluntarias canalizadas a través
de la Cruz Roja y otras organizaciones.EFE
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