No
obstante, el citado informe --incluido en el libro "La séptima
guerra", escrito por los periodistas israelíes Amos
Harel y Avi Isacharoff, que será publicado la semana próxima--
no es concluyente al respecto y sigue sin aclarar las causas reales
del fallecimiento del histórico fundador del movimiento Al
Fatá.
Arafat
murió el 11 de noviembre de 2004 en un hospital militar próximo
a París. Varias copias del informe médico recopiladas
por el personal del hospital, y que se había mantenido en
secreto hasta la fecha, fueron entregadas a la esposa del "rais",
Suha, y a altos responsables de la Autoridad Palestina. Este informe
es el que se publica en el mencionado libro, del que informa hoy
el diario israelí Haaretz en su edición digital.
El
informe no aclara el misterio que rodea a la muerte de Arafat
De hecho, se limita a citar las causas inmediatas de la muerte,
como hemorragia cerebral masiva, pero sí añade que
"una discusión entre un numeroso grupo de expertos médicos
revela que es imposible señalar una causa que explique la
combinación de síntomas que llevaron al paciente a
la muerte".
Por
su parte, el diario estadounidense The York Times aseguró
hoy que el informe, del que también ha obtenido una copia,
sólo indica que Arafat falleció de una aplopejía
causada por una dolencia en la sangre que fue provocada, a su vez,
por una infección de origen indeterminado. Según el
rotativo neoyorquino, el informe permite entrever que es muy improbable
que la causa de la muerte fuera un envenenamiento y pone fin a los
rumores sobre el sida. No obstante, reconoce el diario, el informe
revela que, pese a los análisis a que fue sometido el "rais",
los médicos siguen sin conocer las causas de la infección.
ACUSACIONES
PALESTINAS
Son precisamente estas conclusiones u omisiones del informe las
que no permiten descartar, a juicio de importantes responsables
palestinos, que hayan sido el envenenamiento o el sida las causas
--alternativas o complementarias-- de la infección generalizada
que originó la muerte del histórico líder palestino.
Según
el médico personal de Arafat, el doctor Ashraf al Kurdi --quien
no participó en los cuidados que se dispensaron al "rais"
en sus últimas semanas de vida--, los médicos franceses
encontraron el virus del sida en la sangre del fallecido líder
palestino. Al Kurdi se ha negado a divulgar las fuentes de esta
información, pero añadió que seguramente se
inoculara el VIH a Arafat en un esfuerzo por borrar las huellas
del envenamiento que, a su juicio, causó su muerte.
Varios
importantes responsables palestinos, entre ellos el actual ministro
palestino de Asuntos Civiles, Mohamed Dahlan, y el asesor de asuntos
de seguridad de la Autoridad Palestina, Yibril Rayub, declararon
a los autores del libro que están convencidos de que Arafat
fue envenenado por las autoridades israelíes. Al respecto,
recordaron que en 1997 Israel intentó envenenar en Amán
a un destacado líder del Movimiento de la Resistencia Islámica
(Hamás), Jaled Meshal.
Los
responsables palestinos citados creen que Arafat no fue demasiado
prudente y resultó fácil envenenarlo, en particular
porque recibió --y consumió sin la debida supervisión
médica-- caramelos y medicamentos de las numerosas personas
que le visitaron en el hospital. La oficina del primer ministro
israelí, Ariel Sharon, reaccionó a estas acusaciones
afirmando que "no tienen sentido" y que el tema del posible
envenenamiento ya fue investigado y descartado en el pasado. Por
su parte, el principal negociador de la Autoridad Palestina, Saeb
Erekat, reconoció que no ha visto el informe médico
francés pero sí aseguró que numerosos médicos
le han dicho que no están claras las causas de la muerte
de Arafat. También admitió que no ha visto ninguna
prueba concluyente de que el "rais" tuviera sida o hubiera
sido envenenado. "El informe médico no indica nada de
eso", declaró hoy a Haaretz. "La familia debería
pedir a los médicos franceses que hagan público (el
informe) y pongan fin a estas acusaciones y rumores", aseveró.
EL
SIDA A partir de los datos que aporta el informe médico francés,
el libro elabora toda una serie de interpretaciones de expertos
israelíes en las que no se descartan --ni se confirman--
el sida o el envenenamiento como detonantes de la enfermedad.
Es
el caso del profesor Gil Lugassi, de la Asociación de Hematólogos
Israelíes y quien leyó el informe francés.
A su juicio, según afirmó a los autores del libro,
los síntomas descritos muy bien podrían corresponder
al sida. "Una infección que comienza en el aparato digestivo
y degenera tan rápidamente hasta el colapso del sistema coagulante
es propia del sida", declaró. "Lo que es sencillamente
inaceptable y parece muy asombroso es que se descarte absolutamente
la posibilidad del sida", prosiguió.
"El
informe menciona docenas de enfermedades o bacterias que fueron
analizadas, pero no hay evidencias de que se haya hecho un análisis
del VIH, ni siquiera una mención al respecto", declaró.
"Si hubo un análisis de sida que dio negativo, no habría
habido ningún problema en mencionarlo en este informe",
añadió el profesor Lugassi.
Un
experto en sida de uno de los principales hospitales de Israel,
citado también en el libro, declaró que el hecho de
que el informe descarte el sida como causa de la muerte plantea
varios interrogantes. No obstante, a su juicio la posibilidad de
que el "rais" contrajera la enfermedad es muy remota.
El
experto, quien también revisó el informe médico
francés, considera que es improbable que una enfermedad que
duró dos semanas, con diarrea severa, vómitos, problemas
en el sistema digestivo y posible colapso del sistema coagulante
sanguíneo, haya sido causada por el sida.
ENVENENAMIENTO
Otro médico israelí que leyó el informe afirmó
a los autores del libro que los síntomas que presentó
Arafat unas cuatro horas después de cenar el 12 de octubre
--un mes antes de la muerte-- dan a entender que su enfermedad fue
causada por lo que había comido. "Es un caso típico
de envenenamiento de la comida que se estudia en la escuela de Medicina",
aseguró.
Este
médico, cuyo nombre no figura, cree que los síntomas
descritos en el informe permiten pensar que Arafat fue víctima
de un envenenamiento causado por una bacteria liberada por alguna
sustancia tóxica. Esta sustancia podría haber sido
descubierta en los análisis efectuados a Arafat en Ramala,
y seguramente fue atacada con antibióticos.
El
informe médico advierte de que no se han detectado restos
de veneno en el cuerpo del "rais", pero añade que
los análisis no son definitivos y no incluyeron pruebas sobre
todos los tipos de venenos conocidos.
Tomado
del Periodista Digital |