Algunas
fuentes oficiales admitieron desconocer detalles de la negociación
con los dos secuestradores, el padre, en silla de ruedas, y su hijo,
quienes decidieron cometer esa acción para exigir una indemnización
tras una fallo del Consejo de Estado en su contra.
El
avión, un bimotor De Havilland Dash 8-300 de la empresa Aerovías
de Integración Ragional (Aires), fue secuestrado cuando volaba
entre Florencia (400 kilómetros al suroeste de Bogotá),
Neiva y Bogotá, ciudad en la que aterrizó, como demandaron
los secuestradores, para iniciar las negociaciones.
Los
dos secuestradores fueron sacados del avión e introducidos
en un vehículo de bomberos.
El
Gobierno formó una comisión negociadora, encabezada
por Eduardo Mesa, fiscal de derechos humanos; Carlos Franco, de
la oficina de Derechos Humanos de la Presidencia colombiana, y por
un sacerdote no identificado.
También
participaron los congresistas Carlos Moreno, independiente, y Gustavo
Petro, de la izquierda, solicitados por los dos hombres que amenazaron
a los pilotos con algunos explosivos.
Los
dos secuestradores son habitantes de la zona conocida como Playa
Rica, cercana al municipio de Valparaíso, en el departamento
sureño y selvático del Caquetá, del que Florencia
es capital.
Hace
14 años, Porfirio Ramírez Aldana resultó herido
y quedó inválido, durante un registro de la fuerza
pública en su casa, cuando se desató un tiroteo.
Desde
entonces demandó al Estado, pero el fallo de la semana pasada
en su contra impide que sea indemnizado y, al parecer, decidió
junto a su hijo Businhauer Ramírez Reynoso, el secuestro
para llamar la atención.
Nueve
pasajeros, entre ellos mujeres y niños, fueron los primeros
en salir del aparato, cuando éste aterrizó en el aeropuerto
de "Catam", vecino a "Eldorado", de la capital
colombiana.
Poco
después, los dos secuestradores permitieron bajar del avión
a otro grupo de pasajeros y sólo permanecieron en el interior
ellos y los pilotos, así como los integrantes de la comisión
negociadora.
Entre
el pasaje figuraban los congresistas Reynaldo Duque González,
secretario de la comisión de acusación de la Cámara
de Representantes, y Luis Antonio Serrano Morales.
Durante
casi tres horas el aeropuerto de Bogotá fue cerrado y los
vuelos que debían llegar a la capital colombiana fueron desviados
a Cali, suroeste del país.
Asimismo,
decenas de soldados y policías, así como agentes de
los organismos de seguridad, rodearon el avión a cierta distancia
y no permitieron que se acercaran decenas de periodistas y cámaras.
En
Cali, capital del departamento del Valle, precisamente, se encontraba
en una reunión de trabajo el presidente colombiano, Alvaro
Uribe, quien tras ser informado del secuestro, regresó a
Bogotá.
Radio
Cadena Nacional(RCN) señaló, citando "fuentes
oficiales", que la casa de los Ramírez en Valparaíso
fue allanada hoy, tras ser identificados los secuestradores, y las
autoridades "hallaron planos de avione. EFE
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