El FMI
cree que el coste medio de su canasta de referencia, integrada por
el petróleo Intermedio de Texas, el Brent y el de Dubai,
rondará los 54,23 dólares en 2005 y subirá
a 61,75 en 2006.
Tras
esa revisión al alza se esconde, según el Fondo, la
generalizada percepción de que los elevados niveles de consumo
continuarán, lo que ejercerá una creciente presión
sobre una ya limitada oferta.
En
un escenario como el actual, resulta factible que cualquier factor
externo por el lado de la oferta amplifique los vaivenes en la cotización
del oro negro, señala el Fondo en su informe semestral "Perspectivas
Económicas Mundiales", que fue divulgado hoy.
La
escalada del siete por ciento que registró el crudo el lunes
pasado en la Bolsa Mercantil de Nueva York -la mayor apreciación
en un sólo día de la historia- es una buena prueba
de la volatilidad existente en los mercados mundiales.
Los
operadores reaccionaron con nerviosismo el lunes ante el temor a
los efectos negativos del huracán Rita sobre las instalaciones
petrolíferas estadounidenses y la incertidumbre sobre los
planes de la Organización de Países Exportadores de
Petróleo (OPEP).
La
OPEP decidió ayer, martes, durante su reunión en Viena
"hacer accesibles" al mercado, por un período de
tres meses, los cerca de dos millones de barriles diarios que aún
está en condiciones de extraer.
Pese
a la mayor oferta, muchos analistas creen que el incremento sería
insuficiente si otro huracán golpea con fuerza las costas
de Estados Unidos.
Aun
así, el Fondo señala que no espera que la repercusión
del huracán Katrina sobre la cotización del crudo
sea duradera, aunque apunta que han aumentado "claramente"
los riesgos a corto plazo.
A
ese factor de incertidumbre se suman la amenaza terrorista y la
los atentados en Oriente Medio, dos fantasmas que el FMI describe
como una preocupación "real".
Sea
como sea, el FMI afirma que en estos momentos los contratos de futuros
a largo plazo son más sensibles a las noticias diarias de
los mercados.
El
Fondo indica que esa situación ha llevado a algunos analistas
a apuntar que la actividad especulativa tiene una influencia excesiva
sobre los futuros del petróleo.
El
gran interrogante, según el Fondo, es cuándo los precios
más elevados desincentivarán el consumo.
El
FMI recuerda que durante las crisis petrolíferas de las décadas
de los 70 y 80 el consumo se desaceleró sólo después
de que los estratosféricos precios afectarán a los
países importadores, su déficit por cuenta corriente
y el bolsillo de los consumidores.
El
Fondo también destaca en el estudio recién publicado
que, a diferencia de lo ocurrido en el pasado, la escalada del crudo
no se ha traducido en una fuerte desaceleración del crecimiento.
El
organismo apunta que la mayor eficiencia energética, las
menores presiones inflacionarias y la mejor política monetaria
han permitido que la factura del crudo sobre la economía
sea notablemente más moderada que en décadas precedentes.
El
organismo financiero alerta de todos modos de que en el futuro el
impacto de los precios del crudo podría ser menos benigno.
El
estudio hace hincapié en que la limitada capacidad productora
restante de la OPEP hace que el mercado sea vulnerable a "shocks"
imprevistos.
Según
los expertos del Fondo Monetario el petróleo puede también
tener repercusiones adversas sobre la confianza de los consumidores,
pilar de la economía estadounidense y un frente que por el
momento ha resistido estoicamente la embestida del petróleo.
EFE
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