En The
Google Legacy, Stephen Arnold hace repaso de la trayectoria y los
planes del gigante de Internet. Nació después de Microsoft,
y con una filosofía diferente, que a largo plazo podría
beneficiarle. Mientras que la compañía cofundada por
Bill Gates se centra en el escritorio, la de Sergey Brin y Larry
Page está orientada hacia Internet.
Sun
Microsystems dio lugar a una idea revolucionaria: "La red el
el ordenador". Su desarrollo ha sido incierto, y pese a la
gran intuición de la empresa, Sun no ha sabido desarrollarlo.
Google sí. De acuerdo con Arnold, "Google se está
posicionando como un sistema de provisión de aplicaciones
para cualquier tipo de componente". Microsoft ha respondido
a la pujanza de Google con una reorganización que le proporcionaría
mayor agilidad. Pero la diferencia esencial es que mientras la de
Bill Gates se ha desarrollado centrándose en el escritorio,
la creada a partir del mayor buscador del mundo se ha centrado en
la red. Esta diferencia de filosofía podría ser decisiva.
Google,
además, tiene otros planes. Con 7.000 millones de dólares
dispuestos para la inversión, Google se puede convertir en
la mayor empresa de tecnología de la información.
Pero también está realizando inversiones en infraestructuras,
como su política de compra de "fibra negra", fibras
ópticas no utilizadas. La estrategia, según Arnold,
está clara: "Una vez estas conexiones de alta velocidad
enlacen con la docena de centros de datos de Google, harán
las cosas mejor; permitirán mucho más que la telefonía
o el envío de datos".
De
hecho no han parado de lanzar al mercado programas, muchos de los
cuales se han convertido en éxitos inmediatos. El más
reciente es la vía privada virtual Google Secure Access,
que en estos momentos solo se puede descargar en ciertas localidades
de San Francisco con conexión WiFi. El objetivo consiste
en proveer de conexión a internet gratuita sin cables. Su
estrategia, pese a que ha comenzado solo en la localidad californiana,
podría alcanzar un nivel más global, como sugiere
la reciente adquisición de Arnold.
El
objetivo es llegar al internauta y mostrarle los anuncios que gestiona
la compañía, y que constituyen el 99 por ciento de
sus abultados ingresos. Otro objetivo posible es servir como base
para el proyectado servicio de telefonía por voz sobre IP,
así como la provisión de vídeo. Si Google controla
la red por la que provee de dichos servicios, puede tener un control
sobre la calidad de su transmisión.
Tomado
de Libertad Digital
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