-
Sin el menor empacho los presidenciables nacionalista y liberal
piden el voto “en plancha”
-
El
comisionado de los derechos humanos llama a los electores a
hacer sus propias listas y tomar decisiones propias
Redacción
Proceso Digital
Tegucigalpa
- Si a usted le prometen un “combo” en oferta, a bajo
costo o hasta gratis, no, no se equivoque, no se trata de uno de
esos ofrecimientos de las internacionales de comidas rápidas.
Claro,
los oferentes no le brindarán una hamburguesa, papas fritas
y el más grande de todos los tamaños de las colas.
Tampoco obtendrá un pedazo de pizza agrandado, ni mucho menos
un emparedado con una variedad de jamones y quesos. Este “combo”
que con tanta pompa se promociona solo le vende esperanzas, sí,
lejanas y distantes esperanzas.
Son
los políticos criollos, muchos de los cuales hacen gala de
su ingenio y de sus medios, pero no son pocos los que alejados de
cualquier sutileza e impregnados de torpeza recorren la recta final
en la carrera que les llevará a la culminación del
proceso electoral, el último domingo de noviembre próximo.
Pero
la efervescencia política no parece exacerbar los ánimos
de los ciudadanos hondureños que reflejan un significativo
grado de indiferencia ante las propuestas y contra ofertas de los
políticos que buscan integrar el Parlamento hondureño.
Los
candidatos a diputados de los partidos políticos enfrentan
por primera vez en una elección general la posibilidad de
ser votados individualmente, cosa que pone en precario a una gran
parte de ellos, acostumbrados a cobijarse tras la sombra del candidato
presidencial.
Otros
resultaron electos en las primarias por meros privilegios generacionales
y de sucesión y no son pocos los que han acumulado antipatía
popular y aunque a duras penas lograron sortear la elección
interna deberán convencerse del descontento que generan en
el proceso general.
Una
minoría son nuevos y reales líderes en sus comunidades
y muchos de ellos aún en condiciones desventajosas lograron
colocarse en las planillas generales, pero estos son escasos.
El
aparente avance del sistema eleccionario al incluir la fotografía
de los aspirantes a parlamentarios se ve empañado por la
forma en que estos se comunican con sus potenciales votantes y que,
entre la sorna de muchos, es efectivamente, la única y real
manera en que estos candidatos se presentan ante el pueblo.
Los
más famosos
Alejados de propuestas concretas se habla del “Combo de la
Esperanza”, “El Combo del Chorizo”, el de “Las
Lomas”, “Los Carne de Lora”, o el grupo de diputados
bajo la hegemonía de Salvador Pineda, y el Combo de las Mujeres”
que, entre otros, son los que más se mencionan en el departamento
de Francisco Morazán, dentro de las estructuras liberales
y nacionalistas.
Al
interior del país, el tema funciona de la misma forma y la
integración de “los combos” responde a grupos
de dirigentes de las corrientes internas que aún mantienen
fisuras en algunos grados irreconciliables en ambos institutos políticos.
 |
La
posibilidad de que la ciudadanía vote por determinados
candidatos por reconocimiento individual viene dado por la
asociación mediática de muchos aspirantes, como
el caso del popular José de la Paz Herrera, conocido
como “Chelato Uclés”, un exitoso entrenador
de fútbol en el país que figura en la nómina
liberal. |
De
igual forma la presencia publicitaria y mediática de candidatos
como Lizzie Flores, hija del ex presidente Carlos Flores (1998-2002);
las vallas propagandísticas de José Azcona, hijo del
ex presidente José Azcona (1986-1990); de Antonio Rivera
Callejas con llamativos anuncios televisivos realizados por su hermano,
el publicista Mario Rivera, o la campaña de Marcia Facussé
confeccionada por los expertos de su familia.
Asimismo,
las comparecencias en diversos espacios noticiosos de candidatos
como Juan Orlando Hernández, Pompeyo Bonilla, David Matamoros,
Roberto Michelleti o Jack Arévalo, entre otros, son parte
de las ventajas de algunos que buscan integrar el Congreso a partir
de enero del 2006.
Azules
y liberales por “la plancha”
En tanto, las aspiraciones de los presidenciable el liberal Manuel
Zelaya y el nacionalista Porfirio Lobo no esconden sus afanes por
lograr el control absoluto de la próxima cámara Legislativa.
Durante
una concentración departamental efectuada en Copán,
este fin de semana, el candidato liberal a la presidencia pidió
a los presentes el voto “en plancha” por todos sus candidatos
a diputados a fin de poder cumplir sin obstáculos con las
aspiraciones de la ciudadanía.
Las
intenciones del actual presidente del Congreso y candidato nacionalista,
Porfirio Lobo, también son las mismas y al momento de enviar
su mensaje masivo a los electores lo hace expresando la necesidad
de votar en todas las casillas azules, sin ningún tipo de
distingo.
Durante
su concentración política efectuada este domingo en
Intibucá, “Pepe” Lobo, dijo durante su mensaje
”fijense bien, le pido al pueblo de Intibucá su voto
para todos los candidatos a diputados de nuestro partido porque
yo quiero un Congreso con amplia mayoría, para poder aprobar
las leyes que me propongo a favor de Honduras”.

En
tanto, los dirigentes de los partidos Democracia Cristiana e Innovación
y Unidad, PINU, hacen sus campañas menos inclinadas en ese
sentido. Sus candidatos Juan Ramón Martínez y Carlos
Sosa, presentan su visión de país y piden a los pobladores
el respaldo partidario a sus candidaturas.
En
la Unificación Democrática, su presidenciable, Juan
Almendares, conserva su discurso idealista, ligado a sus luchas
en las calles y en la academia por lograr una sociedad más
justa. Pero sus candidatos a diputados en posiciones privilegiadas
como Doris Gutiérrez y César Ham, entre otros, están
más apegados a lograr su reelección.
La
UD es el benjamín de los partidos políticos nacionales,
pero sus parlamentarios han mantenido sus posiciones en la búsqueda
de una reelección en medio de una lucha interna que les mantiene
divididos y que les confronta básicamente porque la actual
dirigencia, según opiniones internas, no ha dejado espacios
para nadie que no pertenezca a un cerrado círculo de poder
interno.
No
a la “plancha”
Por su parte, el comisionado de los Derechos Humanos, Ramón
Custodio, sostuvo que es fundamental evitar que la población
vote “en plancha”.
Para
el defensor de los derechos ciudadanos de los hondureños
lo que cuenta es que cada uno de los electores elabore sus propios
listados, que ejerza su derecho de decidir por quienes votar y que
escoja de acuerdo a su propio criterio.
Actualmente,
el Parlamento hondureño está compuesto por 128 diputados
que no le dan a los nacionalistas en el poder una mayoría
absoluta, pero que han permitido una alianza estratégica
del oficialismo con los demócratas cristianos.
A
menos de dos meses de las elecciones las cosas no están del
todo claras y los famosos “combos” de parlamentarios
probablemente no tengan el aderezo que logre despertar el apetito
electoral de los hondureños, que conservan el sabor amargo
de muchas lejanas y cercanas promesas políticas a lo largo
de más de dos décadas y media del retorno a la vida
democrática. |