El ex
mandatario, quien reside desde hace cinco años en Tokio y
ya había mostrado su intención de participar en las
elecciones, hizo el anuncio formal de su participación en
una rueda de prensa con medios de prensa japoneses en esta capital,
dijo la agencia Kyodo.
"Tengo
el 30 por ciento del apoyo. Regreso", afirmó Fujimori,
según citó la agencia de noticias nipona.
Fujimori
añadió a los congregados que "dentro de seis
meses" le podrán ver por televisión en Perú
y que, en cuanto a los medios que utilizará para retornar
a ese país andino, sus abogados están examinando esa
cuestión.
Las
declaraciones del ex mandatario peruano se produjeron tras pronunciar
ante cien personas una conferencia titulada "Hacia la Presidencia",
que organizó el grupo "Jikyoku Shinwakai", de inspiración
conservadora y nacionalista, en un edificio cercano al Parlamento
japonés, confirmó a EFE un portavoz de ese movimiento.
El
anuncio de su vuelta a Perú para entablar la batalla electoral
fue realizado un día después de que el Gobierno peruano
informara de que pedirá a Japón que juzgue a Fujimori
en su territorio si Tokio persiste en negarse a extraditar al ex
gobernante.
Fujimori,
de 67 años, aprovechó un viaje a Japón en noviembre
de 2000 para renunciar por fax a la Presidencia de su país
tras verse entonces implicado en un escándalo de corrupción
por enriquecimiento ilícito, que después se ampliaría
con acusaciones formales de violación de los derechos humanos.
La
justicia peruana ha presentado a Japón procesos de extradición
de Fujimori por delitos de lesa humanidad, en relación con
las masacres de Barrios Altos y la Universidad La Cantuta, cometidas
en Lima en 1991 y 1992, respectivamente, por el grupo paramilitar
Colina.
También
es acusado de asociación ilícita para delinquir y
peculado (hurto de dineros públicos), por la entrega de 15
millones de dólares a su ex asesor Vladimiro Montesinos como
compensación por servicios.
"Mis
adversarios políticos han hecho todo lo posible para destruirme
políticamente, aparte de destruir mi imagen personal y de
presentarme como un violador de derechos humanos y autor de delitos
de enriquecimiento ilícito a costa del estado peruano",
dijo hoy Fujimori.
Según
el ex presidente peruano, sus enemigos en Perú "en cinco
años, con todos los recursos del poder, no han podido sustentar
una sola acusación".
Además,
"han querido ocultar y secuestrar evidencias de mi inocencia",
añadió en relación a las acusaciones de malversación
de fondos y enriquecimiento ilegal.
Japón,
que no tiene un tratado de extradición con Perú, ha
rechazado hasta el momento las demandas realizadas por el Estado
peruano para la entrega del ex mandatario, alegando que Fujimori
tiene nacionalidad nipona.
Nacido
en Perú, pero de ascendencia japonesa, Fujimori recibió
la nacionalidad nipona tras su llegada a Japón en el año
2000.
El
gobernante de Perú entre 1990 y 2000 ya había anunciado
su intención de regresar al país andino antes de enero,
fecha límite para registrar las candidaturas a las elecciones
presidenciales de abril de 2006.
Sin
embargo, el Tribunal Constitucional de Perú reiteró
este año que Fujimori no puede postular a las elecciones
presidenciales de 2006 por una inhabilitación del Congreso
para ejercer cargos públicos hasta el 2011.
Según
algunas encuestas, Fujimori, con su partido "Sí cumple",
tiene la misma intención de voto, 20 por ciento, que la candidata
de Unidad Nacional, Lourdes Flores.
En
sus declaraciones de este jueves, el ex presidente fue tajante:
"hoy mi partido, la agrupación independiente 'Sí
cumple', es la fuerza política más poderosa del Perú"
y, añadió, "Fujimori es el candidato que encabeza
las encuestas", no sólo "las que se publican, sino
las que por allí andan, pero se esconden".
Como
paso previo para viajar al país andino, el pasado 13 de septiembre,
Fujimori recogió su pasaporte en el Consulado de Perú
en Tokio, tras cumplir todos los trámites "como un ciudadano
más", tal y como indicó entonces el cónsul
general peruano en Japón, Héctor Matallana.
Antes,
el 18 de mayo, Fujimori ya había realizado los trámites
para recibir el Documento Nacional de Identidad, que después
recogería su hijo en Perú.
El
presidente de Perú, Alejandro Toledo, calificó el
pasado 17 de septiembre de "bluff mediático" la
posibilidad del regreso del ex mandatario para presentarse como
candidato en las elecciones de abril de 2006.
"Sería
extraordinario si regresara porque tiene muchas preguntas que contestar.
La justicia lo está esperando", declaró Toledo
en Nueva York.
"No
sé por qué se esconde detrás de las faldas
de Japón. Si regresa, primero debe llegar al aeropuerto,
y el poder judicial peruano sabrá lo que se hace. Pero si
no viene a Perú, le vamos a llevar una corte penal internacional",
aseguró Toledo entonces. EFE
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