Un portavoz
de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres
(Conred), dijo a periodistas que el total de víctimas mortales
ahora se eleva a 160, pero se teme que la cifra se incremente en
las próximas horas.
Entre México y Centroamérica
se han contabilizado más de 200 muertos hasta el momento.
Las comunidades indígenas
de Panabaj y Panchay, en el municipio de Santiago Atitlán,
ubicado a unos 190 kilómetros al oeste de la capital del
país, en las orillas del Lago de Atitlán, fueron sepultados
por un alud de lodo y rocas que les cayó desde el pasado
miércoles.
Manuel Ramírez, uno de los
sobrevivientes de la tragedia, dijo a periodistas que las 1.500
casas de esas comunidades desaparecieron totalmente.
Los cuerpos de socorro confirmaron
que en las últimas 36 horas han logrado rescatar 61 cadáveres
de los habitantes de esas poblaciones, y que se teme que más
de 800 aún permanezcan soterrados.
Ramírez solicitó ayuda
al Gobierno para rescatar a sus vecinos que "todavía
están bajo la tierra".
El paso hacia esa región
permanece inhabilitado debido a la destrucción de importantes
puentes y de las carreteras causada por las fuertes corrientes de
los ríos desbordados debido a las torrenciales lluvias.
Las precipitaciones han empezado
a ceder en las regiones afectadas, lo que ha permitido el envío
de ayuda humanitaria a las comunidades damnificadas.
Sin embargo, según reportes
de medios locales, aún permanecen incomunicadas y sin recibir
ayuda ni asistencia unas 107 comunidades de los departamentos de
Suchitepéquez (suroeste), Escuintla (sur), San Marcos (suroeste)
y Sololá (oeste).
Vecinos de estas comunidades hacen
angustiosos llamados de auxilio al Gobierno por medio de las radios
locales, y alertan sobre la existencia de más víctimas
mortales.
Los efectos de la tormenta "Stan",
ya disipada en el sur de México, también han causado
67 muertos en El Salvador, nueve en Nicaragua, cuatro en Honduras
y dos en Costa Rica.
El sistema tropical también
dejó una veintena de muertos en el sureste de México,
donde tocó tierra el pasado martes con fuerza de huracán.
En pleno estado de emergencia por
las lluvias hoy se registró, además, un fuerte seísmo,
de 6,2 grados en la escala abierta de Richter que afectó
a El Salvador y Guatemala, lo que aumentó el pánico
en la población.
Los evacuados y damnificados se
cuentan por miles, en su mayoría en Guatemala y El Salvador,
pero la ayuda internacional ya ha comenzado a fluir para los países
centroamericanos. EFE
|