En un
mensaje pronunciado al término del rezo dominical del Angelus,
el Papa se mostró desolado por el terremoto "que ha
causado enormes daños y pérdidas de vidas en Pakistán,
India y Afganistán".
"Encomiendo
a la piedad de Dios a todos los que han muerto, y transmito mis
más profundas condolencias a los miles de heridos y familiares
de las víctimas", señaló.
Ante
los miles de peregrinos que abarrotaban la plaza de San Pedro del
Vaticano, Benedicto XVI realizó un llamamiento a la comunidad
internacional "para que sea rápida y generosa en su
respuesta al desastre".
El
Pontífice también se refirió "a las queridas
naciones de América Central y México -especialmente
El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua-, que padecen los efectos
de intensas lluvias e inundaciones que han causado numerosas víctimas,
así como cuantiosos daños materiales".
Joseph
Ratzinger transmitió en español su "cercanía
espiritual y afecto a quienes se ven privados de sus viviendas e
instrumentos de trabajo", al tiempo que hizo un llamamiento
para "una ayuda eficaz con espíritu de verdadera solidaridad
fraterna". EFE
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