Hondureña pide que los niños y niñas se eduquen separados
   

13 de octubre de 2005

Ciudad del Vaticano - Martha Lorena Alvarado de Casco, presidenta del "Comité por la Vida", de Honduras, propuso hoy en el Sínodo de Obispos que se separen la educación de los niños y la de las niñas y denunció la falta de pudor de muchas mujeres a la hora de ir a las iglesias.


Alvarado de Casco, una de las auditoras del Sínodo, abogó por una formación de la mujer, "desde su primera infancia", para desarrollar "sus dos características esenciales: su feminidad y el don de la maternidad".

La intervención de la hondureña sorprendió a los padres sinodales, que acogieron sus palabras con "frialdad", según dijeron a EFE algunos de los presentes.

"Tristemente en las últimas décadas, la mujer ha ido perdiendo el verdadero significado de su identidad. Hay mucho que hacer y yo propongo que se mantenga la educación separada de niños y niñas, esto con el fin de crear el ambiente propicio para formar a las jóvenes a imagen de la Virgen María, modelo de toda mujer", dijo Martha Lorena Alvarado.

Según la hondureña, hay estudios que demuestran que la educación separada de niños y niñas facilita el proceso educativo y el desarrollo de un sano afecto y también el surgimiento de vocaciones a la vida religiosa, de monjas y de sacerdotes.

La presidenta del "Comité por la Vida" denunció el "incremento de la promiscuidad sexual, el creciente numero de embarazos en adolescentes y las cifras escalofriantes de abortos".

También denunció "una excesiva familiaridad" entre los jóvenes de diferentes sexos "incluso durante la celebración de la Santa Misa".

Alvarado de Casco propuso la creación de grupos juveniles, pero insistió en que "no deben ser mixtos", ya que pueden ser un obstáculo -dijo- para el surgimiento de vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa. EFE

 
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