Factura petrolera crece 25 por ciento en Centroamerica
   
  • El costo de los hidrocarburos incrementa su influencia en la exportaciones de la subregión
  • Participación mayoritaria de las energías renovables en la industria eléctrica centroamericana
18 de octubre de 2005

Dos compilaciones recientes sobre las estadísticas del sector energía muestran el agravamiento del impacto del alza de los precios de los carburantes en las economías del istmo, pero el efecto en cada uno de los países es diferente. Los documentos, publicados por la Sede

subregional de la CEPAL en México son Istmo Centroamericano: Estadísticas de hidrocarburos, 2004 e Istmo Centroamericano: Estadísticas del Subsector Eléctrico.

La CEPAL considera que esta situación continuará en el corto plazo y está en el proceso de elaborar investigaciones y ejecutar proyectos para los países del istmo con el fin de estudiar alternativas viables en el sector energía que contrarresten las tendencias existentes. Próximamente se publicará un diagnóstico de la industria petrolera de la subregión.

Frente al alza de los precios del petróleo en el mercado internacional, la factura petrolera del Istmo Centroamericano creció, en el 2004, un 25% respecto al año anterior, alcanzando 4.000 millones de dólares. La relación entre el costo de los hidrocarburos importados y el total de las exportaciones pasó, del 11,6% en 2003 al 13,2% en 2004. A nivel de los países, el impacto fue muy diferente, correspondiendo los valores extremos de dicho índice a Panamá, con un 6,2% y Nicaragua, con un 31,3%. Los precios promedio anual al consumidor final en gasolinas regular y Premium fueron menores en Panamá, mientras que Costa Rica y Honduras tuvieron, respectivamente, los precios mayores. Con respecto al diesel, nuevamente correspondió a Panamá el precio promedio anual menor y a Honduras el mayor.

El consumo total de hidrocarburos en la subregión creció un 2,8%, para alcanzar 95,1 millones de barriles. El consumo final (sin incluir los combustibles para generación eléctrica) subió un 2,8%, mientras que los combustibles para la industria eléctrica mostraron un descenso del 1,7%, debido a la importante producción de fuentes renovables en la subregión. Honduras fue el país que experimentó el mayor incremento en el consumo total, con un 10,7%, mientras que Panamá fue el único país con tasa de crecimiento negativa.

Venezuela continuó siendo el principal suministrador de crudos y derivados a la subregión, con un 43,2%. Le sigue Estados Unidos con un 16,5%, Ecuador con un 6% y Chile con un 4,6%. Los cuatro primeros abastecedores representaron el 70% de las ventas totales de los países centroamericanos.

Participación mayoritaria de recursos renovables en la producción de electricidad

La producción de energía eléctrica durante 2004 alcanzó cerca de 33.000 GWh, lo cual representó un crecimiento del 5,1% con respecto al año 2003. La producción hidroeléctrica alcanzó un cifra récord de más de 16.000 GWh, gracias a aportes hidrológicos superiores al promedio, a la ampliación de una central en Panamá y a la entrada en operación de hidroeléctricas de capacidades mediana y pequeña, en Guatemala, Honduras y Costa Rica.

La participación de las centrales geotérmicas y eólicas, así como el aporte de ingenios cogeneradores posibilitaron la producción del 60% de las necesidades eléctricas a partir de recursos naturales renovables. De esa forma, durante el año pasado se redujo la dependencia de la industria eléctrica centroamericana a combustibles fósiles importados (40%, tres puntos porcentuales menos que en 2003), situación que aminoró parcialmente los efectos de los precios internacionales de los combustibles. El 3,3% de la energía producida se destinó al mercado eléctrico regional, cifra muy significativa, pero inferior a la registrada en el año 2000. Guatemala, Costa Rica y Panamá fueron los principales exportadores, en tanto que El Salvador, y Honduras fueron los mayores importadores. El 91% del mercado eléctrico continua bajo el esquema regulado, cifra ligeramente inferior a la reportada en 2003. El mercado libre o desregulado es significativo en tres países (32% en Guatemala, 10% en El Salvador y 8% en Nicaragua), pequeño en Honduras y Panamá (en ambos casos, de alrededor del 2%) e inexistente en Costa Rica. Este último país continúa reportando las tarifas promedio más bajas de la región, entre un 24% y un 42%. Dicha cifra es congruente con la casi nula dependencia a los hidrocarburos en la producción eléctrica costarricense.

 
Enviar
Imprimir
Comentar


 

 
Todos los derechos reservados PROCESO.HN ® Copyright 2005