Un desafiante Sadam compareció ante el Tribunal Especial
   

19 de octubre de 2005

Bagdad - Un desafiante Sadam Husein compareció hoy, junto a siete altos cargos de su depuesto régimen, ante el tribunal que los juzga por el asesinato de 143 chiíes en el pueblo de Duyail en 1982.


Sadam aprovechó su primera intervención ante el Tribunal Especial dentro de la fortificada Zona Verde, que estaba presidido por el kurdo Razgar Mohamed Amín, para proclamar que sigue siendo el presidente legítimo de Irak y negarse a reconocer al tribunal que lo juzga.

"No te reconozco a tí ni al tribunal que presides -dijo al juez-, y tampoco reconozco la agresión contra Irak. Aún conservo mi derecho constitucional como presidente de Irak a no responder a tus preguntas, pues lo que se ha construido sobre el vacío está vacío", dijo.

Vestido con camisa blanca y chaqueta negra -era el único de los comparecientes que llevaba esa segunda prensa-, Sadam pasó la mayor parte de esta primera vista mesándose la barba, pero sin mostrar preocupación, sino más bien una actitud desafiante.

El juicio comenzó a las 12.24 hora local (09.24 GMT), pero las primeras imágenes grabadas de la vista no llegaron hasta media hora después, posiblemente censuradas, pues contenían varias interrupciones y el sonido a veces inaudible.

Los ocho acusados estaban sentados en filas de sillas distribuidas dentro de tres recintos con rejas metálicas similares a jaulas de color blanco, y se iban levantando para informar al presidente del tribunal -compuesto por cinco jueces- de su identidad.

Sadam se negó incluso a comunicar al magistrado su identidad completa, lo mismo que Taha Yasín Ramadán, vicepresidente del régimen de Sadam Husein en los últimos años de gobierno.

El abogado de la defensa, el iraquí Jalil al Duleimi, tenía previsto pedir un aplazamiento de la vista de tres meses, según indicó antes del juicio, pero el juez solo declaró una pausa "de unos minutos" por "problemas técnicos".

En declaraciones a EFE, Duleimi se quejó de que la defensa "no ha tenido tiempo suficiente de preparar sus alegatos" y de que "mis escasas reuniones con Sadam tuvieron lugar bajo una estrecha vigilancia norteamericana".

Por último, el letrado afirmó que "los cargos que se van a formular contra Sadam son falsos y han sido enteramente fabricados, y el tribunal mismo es ilegítimo e inconstitucional".

También la prestigiosa organización de derechos humanos Human Rights Watch, que ha desplazado a un equipo de observadores a Bagdad -pese a que se prohibió que abogados no iraquíes asistan al juicio- ha expresado sus dudas por las garantías procesales que rodean al juicio.

HRW puso en duda la imparcialidad del tribunal "por cuyo control se disputan varias facciones políticas" y ha alertado sobre la posibilidad de una condena a muerte que, según la ley iraquí, no puede ser conmutada.

Los hechos por los que se juzga a Sadam datan de 1982, cuando 143 chiíes fueron asesinados en Duyail (60 kilómetros al norte de Bagdad) por los servicios de inteligencia del régimen de Sadam tras un atentado fallido contra la caravana del presidente a su paso por el pueblo.

Este es solo el primero de los procesos que espera a Sadam, que tiene pendientes otras causas por múltiples delitos, entre ellos probablemente el de genocidio y crímenes contra la humanidad.

En Duyail hubo esta mañana una pequeña manifestación de decenas de habitantes, familiares de los asesinados en 1982, que pidieron la pena de muerte para Sadam mientras portaban fotos de las víctimas.

En otros lugares de Irak, y en concreto en Tikrit, ciudad natal de Sadam, los cientos de manifestantes pedían exactamente lo contrario: larga vida al presidente depuesto y muerte para el actual primer ministro iraquí, Ibrahim Yafari.

El comienzo del proceso de Sadam estuvo precedido por la caída de dos morteros sobre la Zona Verde, en cuyo interior se celebra el juicio, pero sin causar víctimas.

Este fue uno de los pocos incidentes violentos que se produjeron en Irak en un día en que el ilegalizado Baas, partido único durante la época de Sadam, había pedido mediante un comunicado una jornada de sangre y atentados para "saludar" al presidente el día de su juicio. EFE

 
Enviar
Imprimir
Comentar


 

 
Todos los derechos reservados PROCESO.HN ® Copyright 2005