En un
extremo del pabellón donde están ubicadas la mayoría
de las editoriales asiáticas está el stand de la editorial
Hanmaum Seonwon, fundada por la gran maestra zen Daehaeng para difundir
su doctrina en donde hubiera interés por ella.
"La
maestra Daehaeng representa una corriente muy moderna del budismo.
Además, es un caso curioso en el budismo coreano donde tradicionalmente
se creía que para llegar a la iluminación había
que haberse reencarnado al menos tres veces como hombre. Ella logró
la iluminación como mujer", explicó a EFE una
responsable de la editorial.
La maestra, que ha fundado centros en Alemania, Canadá, Estados
Unidos y Argentina, entre otros países, no estuvo en la Feria.
Sin
embargo, un monje discípulo suyo, vestido con el tradicional
atuendo budista y con la cabeza rapada, se encargó de leer
algunas historias de su libro "It's hard to say" (Es duro
decir), recién traducido al inglés y que próximamente
será traducido al alemán y al español.
Las
historias son fábulas en las que se ilustran principios elementales
de la doctrina budista, como la idea de que en medio de la lucha
por lo material se necesita una orientación espiritual en
la vida y la convicción de que el espíritu es lo único
que sigue con nosotros después de la muerte.
Mientras
tanto, en otro pabellón, el alemán David Kadel presentaba
su libro "Fussball Gott" (Fútbol Dios) en el que
recoge declaraciones de diversas estrellas del fútbol, entre
ellas el internacional coreano Du Ri Cha que estuvo en la presentación,
sobre sus relaciones con la religión.
El
título es una variación de la expresión alemana
"Fussballgot" (Dios del fútbol) que hace unos años
se había vuelto tan común que llevó a una protesta
de los obispos católicos alemanes que manifestaron su preferencia
por otro tipo de fervor religioso.
Otro libro sobre fútbol presentado hoy en la Feria, pero
que ya estaba en el mercado alemán desde hacía unos
meses, fue "El fútbol bajo la cruz gamada", en
la que el historiador Nils Havemann analiza la relaciones que tuvieron
clubes, jugadores y
funcionarios con el régimen nazi.
Havemann,
tras consultar documentos en más de cuarenta archivos en
diversos países del mundo, llegó a la conclusión
de que en los dos primeros años del nazismo, entre 1933 y
1935, la adhesión de los dirigentes del fútbol al
régimen había sido especialmente fuerte.
Sin embargo, hubo excepciones a esa actitud como la que mostraron
en su momento los dirigentes del Bayern de Múnich que mantuvieron
la fidelidad a su presidente Kurt Landauer pese a que éste,
por su condición de judío, fue forzado a dejar el
cargo y a marcharse a un exilio en Suiza.
A
partir de 1935, el entusiasmo por el nazismo disminuyó en
buena parte que el régimen empezó a entrometerse de
forma demasiado clara en la organización de la Federación
Alemana de Fútbol (DFB), a la que los más radicales
veían con malos ojos por estar abierta a la comercialización
y la internacionalización del deporte.
Sin
embargo, la conclusión general es que la mayoría de
los funcionarios, algunos por oportunismo y unos pocos por convicción,
contribuyeron a la estabilidad del régimen nazi.
Al
lado del pabellón coreano, mientras tanto, se ofrecía
un bufé por 14 euros de diversas especialidades del país
de las que se podían coger tantas como uno se sintiera capaz
de digerir.
India,
por su parte, hizo la presentación de sus planes para el
año próximo, cuando será país invitado,
y al final se ofreció una comida con platos típicos
de ese país asiático.
Los editores empezaron desde ayer a correr de una cita a otra en
busca de cerrar negocios -"tengo la sensación de que
estoy aquí desde hace una semana", dijo un editor español
en los pasillos- y la presentación de las más de cien
mil novedades editoriales continúa. |