"Estamos
muy ocupados haciendo campaña por el estado", dijo a
modo de excusa el gobernador, que como Bush pertenece al Partido
Republicano.
La realidad es que el ex actor no
quiere ver ni en pintura a un presidente extremadamente impopular
en California, sobre todo en un momento en que sus numerosos enemigos
le critican por su creciente conservadurismo, a años luz
de la posición centrista y conciliadora que prometió
cuando salió elegido en las elecciones especiales de hace
dos años.
Bush acudió el jueves por
la noche a un acto en Los Angeles de recogida de fondos para el
Comité Nacional Republicano, y esta mañana participó
en la inauguración de una nueva exposición sobre el
Air Force One en la biblioteca Ronald Reagan, en Simi Valley.
"Hubiéramos agradecido
que (Bush) hubiera hecho esta recogida de fondos después
de la elección del 8 de noviembre, porque necesitamos todo
el dinero del mundo", dijo Schwarzenegger a la prensa el jueves.
El actor de origen austríaco
metido a político, conocido como "Gobernator",
se refiere a las próximas elecciones especiales, en las que
los californianos decidirán sobre una serie de medidas propuestas
por él y que, a juzgar por los resultados de las últimas
encuestas, están destinadas al fracaso.
Mientras tanto, los demócratas
regañaron a Schwarzenegger por no reunirse con Bush y pedirle
más dinero de las arcas federales para California.
Para los legisladores demócratas,
Schwarzenegger está anteponiendo sus propios intereses políticos
a los del estado.
"El gobernador tiene que hacer
su trabajo, y parte de su trabajo es conseguir que California recoja
el dinero que le pertenece", dijo Dario Frommer, representante
demócrata de Los Feliz, en el condado de Los Angeles.
Bush es tan poco querido en este
estado que muchos analistas señalan que a Schwarzenegger
le sale a cuenta tener una disputa con él.
Pero los demócratas no están
dispuestos a seguirle el juego. "Tiene la responsabilidad de
reunirse con el presidente", dijo Jackie Speier, representante
demócrata por Hillsborough.
"La gente quiere saber por
qué California continúa siendo el cajero automático
del resto del país", dijo la demócrata.
California envía unos 50.000
millones de dólares al gobierno federal que no llegan de
vuelta a este estado, según el Instituto Californiano para
la Investigación de las Políticas Federales, un organismo
no partisano.
La visita de Bush no podía
hacer llegado en peor momento, de acuerdo con los estrategas de
Schwarzenegger.
El momento elegido por Bush para
visitar California muestra "hasta qué punto está
desconectado el equipo del presidente de lo que es importante para
los republicanos de este estado", señala Jon Fleischman,
republicano y editor de una publicación online sobre política
californiana.
La tensión se recrudece porque
además, Schwarzenegger está a favor de plan para reestructurar
los distritos electorales al que se oponen su propio partido y sobre
el que decidirán los votantes de Ohio al mes que viene.
Además, buena parte del dinero
que Bush recoja estos días en California podría ir
a parar a luchar contra esta medida, muy similar a la propuesta
por Schwarzenegger.
La iniciativa en cuestión
pone en manos de un grupo independiente -en lugar de en los legisladores,
como hasta la fecha- la tarea de dibujar los distritos electorales.
EFE
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