El ministro
guatemalteco de Gobernación (Interior), Carlos Vielman, explicó
que una vez detectada la fuga en las primeras horas de este sábado,
se hizo una alerta en las fronteras, sobre todo con las de El Salvador,
para impedir la salida de los reclusos.
"Hemos cerrado las fronteras e informado a los países
vecinos", aseguró el responsable de la seguridad interna,
al anunciar también la destitución del Director de
Presidios, Francisco de la Peña, por la fuga de los reos,
que calificó como "una ofensa al pueblo".
Más
de 150 soldados fueron desplegados por el ejército para apoyar
a los contingentes de la Policía Nacional Civil (PNC) en
las tareas de búsqueda y re-captura de los prófugos.
Las
autoridades han ofrecido una recompensa de 50.000 quetzales (6.493
dólares) a las personas que ayuden a localizar a los reclusos
que se escaparon del penal.
El ministro, quien aseguró que no hubo heridos durante la
fuga, dijo que han repartido fotografías de los fugados para
que la población pueda identificarlos e informar a las autoridades
para que los vuelvan a capturar.
Los reos se fugaron de la cárcel
de máxima seguridad conocida como "El Infiernito",
localizada en la Granja Canadá, en el departamento sureño
de Escuintla.
De ese mismo penal, el 17 de junio
de 2001, un total de 78 reos de alta peligrosidad protagonizaron
la mayor fuga de la historia de una cárcel guatemalteca,
pero la mayoría fue re-capturado.
El pasado 15 de agosto tres reos
murieron degollados en "El Infiernito" durante una cadena
de motines que hubo en al menos ocho prisiones del interior del
país, con saldo de 35 fallecidos y más de 60 heridos.
El portavoz de la Dirección
General del Sistema Penitenciario (DGSP), Nery Morales, confirmó
que la fuga se hizo a través de un túnel que cavaron
los reclusos.
La mayoría de los fugados, once, estaban detenidos por el
delito de secuestro y condenados a penas de entre 30 y 50 años
de prisión, mientras que el resto por asesinatos, robos y
portar armas ilegalmente.
De acuerdo con las primeras investigaciones,
tres de los fugados, Tirso Román, Edwin Rodríguez
y Marco Tulio López, se habían fugado también
en 2001.
El viceministro de Gobernación
(Interior), Julio Godoy, reconoció que la fuga volvió
a poner al descubierto el alto grado de corrupción que existen
en las cárceles guatemaltecas, y dijo que los operativos
de búsqueda no sólo son en Escuintla, sino que se
han extendido en carreteras que conducen a la frontera con México.
"Para nadie es un secreto el
alto grado de corrupción en las cárceles", enfatizó
el funcionario, al explicar que los guardias debido a los malos
salarios que devenga, "sirven de mediadores entre reos y las
bandas criminales y se llenan de dinero los bolsillos".
"Nosotros estamos haciendo
una evaluación profunda porque el personal puede tener relación
con la fuga", dijo Godoy, al anunciar que ya existen equipos
de inteligencia que están operando para lograr la re-captura
de los fugados.
El viceministro calificó
de "una situación penosa" el hecho de que se haya
vuelto a registrar una fuga masiva de reos por la corrupción
que existen en las prisiones.
Vielman aseguró que el personal de la cárcel de "El
Infiernito" ha sido detenido de forma provisional para establecer
si tienen complicidad con la fuga.
Según las autoridades, la
escapatoria tuvo que ser bien planificada y premeditada por el grupo
de reclusos, porque cavaron un túnel en la parte sur de la
prisión para fugarse.
Fuentes del Ministerio Público
(MP) afirmaron a periodistas que la fuga de los reos debilita el
sistema de justicia porque la mayoría ya estaba sentenciado.
EFE
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