El nuevo
texto normativo da a los Estados el derecho soberano de proteger
como consideren oportuno la diversidad cultural, patrimonio de la
humanidad, instrumento de desarrollo sostenible, de cohesión
social y de paz.
Abierta
el pasado día 3, la 33 reunión del máximo órgano
rector de la Organización de la ONU Para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (UNESCO) fue también la que adoptó,
por unanimidad, el Convenio contra el Dopaje y, por aclamación,
la Declaración (no vinculante) de Normas Universales de Bioética.
Asimismo,
los delegados volvieron a dar el mando de la Organización
a su hasta ahora director general Koichiro Matsuura, y también
aprobaron el programa de acción y presupuesto para el próximo
bienio.
Tras
su aprobación, el Convenio de la Diversidad Cultural deberá
ser ratificado por al menos 30 países para su entrada en
vigor, lo que se prevé será pronto, pues los representantes
de numerosos Estados o grupos de Estados, como Colombia, Brasil,
Canadá o los 25 de la UE, anunciaron ya su intención
de impulsarlo con rapidez.
Al
ser reelegido hoy al frente de la UNESCO, Koichiro Matsuura subrayó
que "el vibrante apoyo" dado a este Convenio por "casi
la totalidad de los Estados miembros, lo que es un hecho sin precedentes".
El
pasado lunes, el último debate sobre su borrador fue también
histórico, pues, por primera vez, una Comisión de
la Conferencia tuvo que trasladarse a la sala de plenos, para dar
cabida a la inesperada asistencia de la mayor parte de Estados miembros,
encabezados por doce ministros y tres viceministros.
Matsuura
recordó que la defensa de la diversidad cultural, con rango
de "Patrimonio de la Humanidad" desde 2001, está
inscrita "en el corazón" del mandato de la UNESCO
desde hace 60 años, pero es ahora una cuestión urgente
y prioritaria dada "la velocidad de despliegue del proceso
de globalización".
Entre
las principales críticas de EEUU hacia este convenio figura,
precisamente, la de que fue elaborado con acelerada rapidez y escaso
tiempo para la reflexión, por lo que contiene numerosos errores
y posibles malinterpretaciones.
La
rotunda oposición de EEUU permite presagiar una compleja
aplicación del nuevo texto normativo cultural adoptado en
la UNESCO, pues la batalla continua, tras las tensiones promovidas
durante el proceso de elaboración.
"Profundamente
decepcionado", EEUU, que tiene en el sector audiovisual una
de sus principales rentas de exportación (el 85 por ciento
de las entradas de cine corresponde a películas estadounidenses),
ha prometido que "seguirá tomando medidas para promover
una verdadera diversidad cultural" y "obrar por las libertades
individuales".
Para
EEUU, el objetivo es "que todos puedan tener liberad cultural"
y "disfrutar de sus propias expresiones culturales y no de
las impuestas por los Gobiernos".
En
su discurso de investidura, pronunciado en francés, inglés
y español, Matsuura anunció hoy que una de las mayores
canteras futuras de la UNESCO será la de los "idiomas"
y el "multilingüismo", pues la globalización
reveló entre otras "nuevas 'ignorancias' la de la lengua
de los demás".
"Es
importante -agregó- que los sistemas educativos, las industrias
culturales, el ciberespacio y la investigación científica
se conviertan en espacios plurales" donde cada lengua pueda
existir.
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