Aprueban convenio de Diversidad Cultural con apoyo de 148 países
   
  • EEUU e Israel se oponen mientras Honduras, Nicaragua Liberia y Australia se abstienen en la votación.

22 de octubre de 2005

París - Los 191 Estados miembros de la UNESCO clausuraron hoy su 33 Conferencia General, marcada por la adopción del Convenio sobre la Diversidad Cultural, aprobado ayer con 148 votos a favor, pero con la oposición de EEUU e Israel y las abstenciones de Honduras, Nicaragua, Liberia y Australia.


El nuevo texto normativo da a los Estados el derecho soberano de proteger como consideren oportuno la diversidad cultural, patrimonio de la humanidad, instrumento de desarrollo sostenible, de cohesión social y de paz.

Abierta el pasado día 3, la 33 reunión del máximo órgano rector de la Organización de la ONU Para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) fue también la que adoptó, por unanimidad, el Convenio contra el Dopaje y, por aclamación, la Declaración (no vinculante) de Normas Universales de Bioética.

Asimismo, los delegados volvieron a dar el mando de la Organización a su hasta ahora director general Koichiro Matsuura, y también aprobaron el programa de acción y presupuesto para el próximo bienio.

Tras su aprobación, el Convenio de la Diversidad Cultural deberá ser ratificado por al menos 30 países para su entrada en vigor, lo que se prevé será pronto, pues los representantes de numerosos Estados o grupos de Estados, como Colombia, Brasil, Canadá o los 25 de la UE, anunciaron ya su intención de impulsarlo con rapidez.

Al ser reelegido hoy al frente de la UNESCO, Koichiro Matsuura subrayó que "el vibrante apoyo" dado a este Convenio por "casi la totalidad de los Estados miembros, lo que es un hecho sin precedentes".

El pasado lunes, el último debate sobre su borrador fue también histórico, pues, por primera vez, una Comisión de la Conferencia tuvo que trasladarse a la sala de plenos, para dar cabida a la inesperada asistencia de la mayor parte de Estados miembros, encabezados por doce ministros y tres viceministros.

Matsuura recordó que la defensa de la diversidad cultural, con rango de "Patrimonio de la Humanidad" desde 2001, está inscrita "en el corazón" del mandato de la UNESCO desde hace 60 años, pero es ahora una cuestión urgente y prioritaria dada "la velocidad de despliegue del proceso de globalización".

Entre las principales críticas de EEUU hacia este convenio figura, precisamente, la de que fue elaborado con acelerada rapidez y escaso tiempo para la reflexión, por lo que contiene numerosos errores y posibles malinterpretaciones.

La rotunda oposición de EEUU permite presagiar una compleja aplicación del nuevo texto normativo cultural adoptado en la UNESCO, pues la batalla continua, tras las tensiones promovidas durante el proceso de elaboración.

"Profundamente decepcionado", EEUU, que tiene en el sector audiovisual una de sus principales rentas de exportación (el 85 por ciento de las entradas de cine corresponde a películas estadounidenses), ha prometido que "seguirá tomando medidas para promover una verdadera diversidad cultural" y "obrar por las libertades individuales".

Para EEUU, el objetivo es "que todos puedan tener liberad cultural" y "disfrutar de sus propias expresiones culturales y no de las impuestas por los Gobiernos".

En su discurso de investidura, pronunciado en francés, inglés y español, Matsuura anunció hoy que una de las mayores canteras futuras de la UNESCO será la de los "idiomas" y el "multilingüismo", pues la globalización reveló entre otras "nuevas 'ignorancias' la de la lengua de los demás".

"Es importante -agregó- que los sistemas educativos, las industrias culturales, el ciberespacio y la investigación científica se conviertan en espacios plurales" donde cada lengua pueda existir.


 
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