El funcionario
comentó que la venta de franquicias en esos países
forma parte del plan de negocios de Pemex Refinación, subsidiaria
de Petróleos Mexicanos, que establece la expansión
de las gasolineras a Centroamérica.
En
entrevista recordó que se trata también de un compromiso
asumido por el presidente Vicente Fox en reuniones con mandatarios
de la región, por lo que es un tema que se ubica en la lista
de prioridades.
Explicó
que la primera etapa del proyecto incluye la venta de las franquicias
Pemex para comercializar gasolinas Magna y Premium, así como
diesel a inversionistas individuales o en asociación con
mexicanos.
Pani
Espinoza calculó que para abastecer 200 gasolineras se requeriría
de un volumen adicional de 10 millones de litro al mes, ya que cada
estación de servicio expende un promedio 500 mil litros en
ese lapso.
En
ese sentido afirmó que existen elementos de logística
y negocio por considerar, ya que Pemex Refinación importa
una cuarta parte de las gasolinas que consume el mercado nacional.
Indicó
que lo ideal sería abastecer a las franquicias que se instalen
en Centroamérica con producción de las refinerías
de Salina Cruz o Minatitlán, que son las más cercanas,
e incrementar el volumen de importación de Estados Unidos
para la zona norte del país.
El
funcionario añadió que una de las alternativas para
surtir el combustible a esos países sería mediante
el transporte marítimo, que desembarcaría en puertos
de Guatemala, donde existen terminales de almacenamiento, y de ahí
se podrían transportar a Belice y Honduras.
Se
trata, dijo, de encontrar la opción más competitiva,
porque en esos mercados operan las empresas petroleras Shell, Exxon
y Texaco, "y no se van a quedar con los brazos cruzados; tendríamos
que llegar a competir". |