Según
las cifras presentadas por la Comisión Suprema Electoral,
un 78 por ciento de los votantes iraquíes se decantó
por el "sí", mientras que el 21 por ciento restante
optó por el rechazado.
Sin
embargo, la provincia de Nínive, considerada clave para la
aprobación del borrador de la nueva Constitución iraquí,
rechazó el texto, pero lo hizo con una mayoría simple,
por lo que la Carta Magna se da por aprobada.
Según
los datos facilitados por la Comisión Suprema Electoral iraquí,
un 44,2 de los votantes de Nínive eligió el "sí"
mientras que el "no" fue la opción del 55,08 por
ciento de la provincia, de mayoría suní y feudo de
la insurgencia.
De
acuerdo con la ley electoral vigente en el país, si dos terceras
partes de los votantes optaban por el "no" en tres de
las 18 provincias del país, la Carta Magna quedaría
anulada.
En
dos de las principales provincias suníes -Salahedin y Al-Anbar-
el "no" venció" con amplitud, pero en Nínive,
la última esperanza de los suníes que se oponían
al texto, el rechazó no llegó al 67 por ciento necesario.
"Puedo
afirmar que el referéndum se ha realizado conforme a los
estándares internacionales. El resultado final es preciso,
completo, y honesto en un cien por cien", dijo a los periodistas
Abuld Husein Hindawi, portavoz de la Comisión Suprema Electoral.
Desglosados
en regiones, las cifras muestran que la aceptación fue mayoritaria
en las provincias chiíes y kurdas, mientras que el "no"
fue patrimonio casi exclusivo de las zonas suníes.
El
porcentaje mayor de aprobación correspondió a la ciudad
de Arbil, capital del Kurdistán iraquí, mientras que
la mayor cota de rechazo se registró en la provincia de Al-Anbar,
corazón de la insurgencia, con un 96 por ciento de noes.
En
cuanto a la participación, Hindawi subrayó que fue
de un 63 por ciento de los censados, cinco puntos por encima de
la que hubo en las elecciones parlamentarios del pasado enero.
El
portavoz destacó, asimismo, que en el proceso han participado
más de 52.000 supervisores iraquíes y cerca de 700
expertos internacionales, y que la Comisión ha recibido quejas,
aunque todas ellas "de menor importancia".
Una
vez aprobada la Constitución, el siguiente paso en el proceso
de transición iraquí será la convocatoria de
nuevas elecciones, que con toda probabilidad se celebrarán
a mediados de diciembre. EFE
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