Según
el último boletín del Centro Nacional de Huracanes
(CNH), el huracán sigue avanzando por el océano Atlántico
hacia el noreste a 76 kilómetros por hora, acompañado
de vientos de cerca de 205 kilómetros por hora.
El
ojo del huracán, a las 23.00 hora local (3:00 GMT), se situaba
al sureste del Cabo Hatteras, en Carolina del Norte (EEUU).
"Wilma"
recobró fuerza el lunes y se convirtió de nuevo en
un ciclón de la categoría tres en la escala de cinco
Saffir-Simpson.
El
CNH prevé cierto debilitamiento en las próximas 24
horas aunque cree que "Wilma" seguirá manteniendo
categoría de huracán durante buena parte de hoy martes.
No
se espera que "Wilma" afecte directamente la costa este
de EEUU, aunque combinada con otras tormentas podría desencadenar
una tormenta de nieve similar a la que provocó grandes acumulaciones
de nieve en partes de Massachusetts en enero.
El
servicio meteorológico alertó de fuertes vientos en
la costa de Massachusetts, al indicar que el ciclón provocará
vientos sostenidos de 64 kilómetros por hora.
Las
embarcaciones de la zona han decidido volver a puerto hasta que
pase la tormenta, según la prensa local.
Además
de fuertes vientos y nieve, el fenómeno también podría
originar lluvias torrenciales y hasta inundaciones.
Así
las cosas, se espera que el fenómeno meteorológico
ocasione grandes daños materiales, que sólo en Florida
se calculan en hasta 9.000 millones de dólares, cifra que
podría aumentar sensiblemente si los cortes eléctricos
que afectan a la ciudad se prolongan durante muchos días.
A
su paso por Florida, el huracán dejó 3,2 millones
de hogares y empresas sin electricidad, de acuerdo con los datos
difundidos por la compañía suministradora, Florida
Power & Light (FPL).
En
total se calcula que 6 millones de habitantes permanecen sin luz
y bajo un estricto toque de queda, medida con la que la Policía
quiere evitar el pillaje y los asaltos.
Carreteras
cortadas, árboles arrancados de raíz, edificios sin
techos ni ventanas, y semáforos y señales de tráfico
destruidas presentan un desolador panorama, a la espera de un recuento
oficial de daños.
Se
trata del octavo huracán que golpea Florida en los últimos
15 meses y uno de los más fuertes, que hasta el momento ha
causado seis muertos e importantes daños materiales, sólo
en el sureño Estado norteamericano.
 |
Entre
las víctimas mortales está un hombre que falleció
aplastado por un árbol, mientras que las autoridades
estatales no han precisado datos sobre los otros cinco fallecidos
y simplemente se limitaron a decir que perdieron la vida a
causa del huracán, según informan varios medios
de comunicación estadounidenses. |
La
presente temporada de huracanes del Atlántico, que termina
en noviembre, se ha convertido ya en la más activa desde
que comenzaron los registros hace 150 años, al formarse el
pasado sábado el vigésimo segundo ciclón tropical
con nombre Alpha.
"Wilma"
lleva ya una semana de viaje, durante el que ha causado al menos
25 muertos.
El
ciclón ha machacado a su paso la Península del Yucatán,
en México, originado graves inundaciones en Cuba y, a esas
secuelas le siguió una demoledora escala en la baja Florida,
donde castigó desde el suroeste costero de la región
hasta zonas muy pobladas como Miami, Fort Lauderdale y West Palm
Beach.
La
industria aseguradora cifra los daños entre 2.000 y 9.000
millones de dólares y los funcionarios aseguran que fue la
tormenta más demoledora en Fort Lauderdale desde la década
de los años 50.
Está
previsto que hoy martes comience el despliegue de ayuda organizado
por el Gobierno federal y el Estado de Florida, que quieren evitar
a toda costa que se repita el caos de Nueva Orleans tras el impacto
en agosto del huracán "Katrina". EFE
|