Nicaragua - Al menos 10 indios miskitos fueron dados por
desaparecidos el sábado por las autoridades de Defensa Civil
cuando el huracán Beta comenzaba a entrar a territorio nacional
por este puerto.
El
jefe regional de Defensa Civil de Puerto Cabezas, mayor Gustavo
Ramos, dijo que se trata de dos familias que se cree naufragaron
en sus botes cuando huían de los Cayos Miskitos, unos 75
kilómetros al noreste de aquí, debido a las violentas
marejadas.
"Habrían
desaparecido al mediodía, cuando el huracán había
alcanzado apenas la categoría uno", dijo.
Agregó
que el ejército tuvo que desalojar a la fuerza a 23 habitantes
del cayo que se resistían a abandonarlo.
Evacuados
Fuertes
vientos y un intenso aguacero comenzaron a azotar Puerto Cabezas
e inundaron los barrios cercanos a la costa, donde miles de personas
eran evacuadas ante el inminente choque del huracán.
Las
autoridades nicaragüenses hacían esfuerzos desesperados
el sábado para evacuar a unas 10.000 personas de la región
de Cabo Gracias a Dios, en el extremo noreste del país, ante
la inminente arremetida del huracán Beta que se ha ido desplazando
hacia la vecina Honduras.
 |
"Unas
10.000 personas se encuentran en alto riesgo ante el impacto
del huracán en Cabo Gracias y a lo largo del Río
Coco", fronterizo con Honduras, dijo a los periodistas
el jefe nacional de la defensa civil, teniente coronel Mario
Pérez Cassar. |
Pérez
Cassar informó acá que la evacuación de esas
personas se realiza por medio de botes y lanchas a lo largo del
Río Coco y que están siendo llevadas principalmente
a lugares más seguros en la localidad de Waspán, 100
kilómetros al noroeste de este puerto, donde se ha abierto
un puesto de mando.
Se
para envío de ayuda
El
presidente Enrique Bolaños informó en Managua que
un contingente de médicos con plasmas y medicinas no pudo
tomar un vuelo hacia la región caribeña debido a lo
inestable del clima.
Agregó
que 150 médicos fueron concentrados en un hospital de Managua
para salir en cualquier dirección donde se pueda llegar por
tierra o agua, porque recibió informes del Centro de Hucanes
de Miami de que Beta podría chocar con el país con
categoría tres y provocar intensas lluvias en todo el territorio
nacional.
El
ministro de Defensa, Avil Ramírez _que se encuentra aquí
desde el miércoles por órdenes presidenciales_ dijo
que Beta viró repentinamente y se dirigía hacia el
puerto para golpear durante la noche.
Inicialmente
se había calculado que tocaría tierra más al
norte con dirección a Honduras.
Las
dos emisoras de televisión y varias de radio del puerto cerraron
sus transmisiones para proteger sus equipos, en tanto que se producían
los primeros apagones de energía y continuaba la evacuación
de miles de personas de las zonas costeras.
"Unas
10.000 personas se encuentran en alto riesgo ante el impacto del
huracán en Cabo Gracias y a lo largo del río Coco
(fronterizo con Honduras)", dijo a los periodistas el jefe
nacional de Defensa Civil, teniente coronel Mario Pérez Cassar.
Agregó
que la evacuación de esas personas se realiza por medio
de botes y lanchas a lo largo del río Coco y que están
siendo llevadas principalmente a lugares más seguros
en la localidad de Waspán, 100 kilómetros al
noroeste de este puerto, donde se ha abierto un puesto de
mando. |
 |
Más
de 100 especialistas del ejército en tareas de rescate y
salvamento fueron enviados temprano, así como otros medios
de transporte terrestre y acuático. También se instaló
un hospital de campaña.
Bolaños
ordenó el sábado conceder permisos migratorios de
cortesía a la población hondureña fronteriza
para que se refugien en los puestos de socorro nicaragüenses.
Al
mismo tiempo, anunció que pidió permiso al Congreso
para que una fragata británica con alimentos que navega en
el Caribe atraque en Puerto Cabezas.
Miles
de refugiados colman las universidades, colegios y otros edificios
del puerto y unos cien pacientes fueron desalojados del vulnerable
hospital local, construido en una zona baja.
Las
mujeres cargaban con sus hijos y animales en medio de una fuerte
lluvia y rachas de vientos esporádicas.
Los
comerciantes alteraron los precios de los alimentos, ante la fuerte
demanda de la población. El agua envasada se agotó
y productos como la leche se vendían a casi dos dólares
el litro, cuando su precio normal es de 0,50 centavos de dólar.
Las autoridades amenazaron con sancionarlos. |