La agencia
oficial india de noticias PTI indicó hoy que se sospecha
que estos atentados fueron cometidos por el grupo radical islámico
Lashker-e-Taiba, con base en la Cachemira paquistaní, aunque
no se ha producido ninguna confirmación oficial ni tampoco
reivindicación.
Desde que ocurrieron las tres explosiones,
sucedidas el sábado por la tarde con un intervalo de menos
de media ahora, Nueva Delhi se encuentra en estado de alerta y muchas
tiendas han sido cerradas, ante el temor de que se produzcan nuevos
atentados.
Dos de las explosiones tuvieron
lugar en los populares y concurridos mercadillos de Paharganj y
Sarojini Nagar, mientras la tercera estalló en un autobús
en Govindpuri.
La inmediata reacción del
personal del autobús evitó un mayor desastre pues,
al descubrir la bomba, la lanzaron fuera del vehículo, lo
que causó heridas a cinco personas, entre ellas al conductor,
que está grave, según la PTI.
La mayoría de los fallecidos,
posiblemente más de 37, se produjo en Sarojini Nagar, donde
la bomba estalló cerca de una bombona de gas, lo que multiplicó
la fuerza del artefacto.
Los mercadillos estaban abarrotados
de gente que compraba regalos para Diwali, la mayor festividad del
calendario hindú, similar a las Navidades en Occidente.
Este era el último fin de
semana antes de Diwali, en la que las familias y amigos se intercambian
regalos, y que había llenado de alegres luces todos los lugares
significativos de la capital india. EFE
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