Unas
500 organizaciones sociales, políticas y sindicales participarán
en la III Cumbre de los Pueblos, cuyos organizadores dijeron a EFE
que esperan reunir a más de 10.000 personas en un encuentro
que tendrá un formato similar al del Foro Social Mundial.
Además, aseguraron que el
presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha comprometido su
presencia en la reunión antes de sumarse a la Cumbre de las
Américas, lo que calificaron como un "fuerte gesto político".
La Cumbre de los Pueblos será
inaugurada el martes por el argentino Adolfo Pérez Esquivel,
Premio Nobel de la Paz de 1980, y entre los invitados especiales
figuran los cantautores Silvio Rodríguez y Manu Chao, pero
cuya presencia aún no ha sido confirmada.
Más allá de los 140
paneles, foros y actividades culturales previstas, la mayor expectativa
está puesta en una manifestación de repudio a la presencia
del presidente de Estados Unidos, George Bush, que estos grupos
llevarán a cabo el próximo viernes.
Ese día los jefes de Estado
y de Gobierno de todos los países de América -excepto
Cuba- inician sus deliberaciones, que concluirán el sábado
en este balneario situado 400 kilómetros al sur de Buenos
Aires.
"Será una movilización
pacífica. Ninguna de nuestras organizaciones es partidaria
de la violencia y si hay algún hecho de esas características
no saldrá de nosotros", dijo Gladys Jarazo, una de las
portavoces del encuentro.
Jarazo señaló que
no está al tanto de los rumores que apuntan a que grupos
radicalizados planean provocar disturbios en Mar del Plata, donde
se han desplegado 7.000 policías, militares y miembros del
servicio secreto.
El viernes también habrá
concentraciones contra Bush en otras ciudades de América
Latina, y la Central de Trabajadores Argentinos realizará
una huelga general con manifestaciones callejeras.
"Identificamos en Bush al máximo
responsable del genocidio que generan las políticas que rechazamos.
Decir no a Bush es decir no al Area de Libre Comercio de las Américas
(ALCA), al pago de la deuda externa, la militarización y
la pobreza", señaló el secretario de Integración
para América Latina de la central obrera, Juan González.
Después de calcular que "el
viernes se movilizarán más de tres millones de personas"
en todo el territorio argentino, también advirtió
que "en la marcha de Mar del Plata no se responderá
a provocaciones o incitaciones a la violencia".
La Cumbre de los Pueblos, que concluye
el sábado, es organizada por la Alianza Social Continental
(ASC), un colectivo de agrupaciones contrarias al proyecto estadounidense
de creación del ALCA.
La cita, que lleva el lema "Otra
América es posible", "no es una contra-cumbre"
sino "la cara opuesta a la IV Cumbre de las Américas,
en donde generar procesos de resistencia al proyecto de dominación
que los poderes hegemónicos quieren imponer", aclaró
la ASC.
El desarrollo de las actividades
será semejante al del Foro Social Mundial, encuentro que
se presenta como una antítesis del Foro Económico
Mundial que se celebra anualmente en Suiza.
Las actividades tendrán lugar
en un complejo deportivo y otro universitario cedidos por el municipio
de Mar del Plata y ubicados en una zona lejana al perímetro
de seguridad montado por la Cumbre de las Américas, equivalente
a casi un tercio de la ciudad.
Entre los debates programados, González
destacó "el foro sindical, que será el primero
de este tipo en América", además de los espacios
dedicados a la energía, el medio ambiente, el campesinado,
la salud y la justicia, entre otros asuntos.
"El
jueves haremos la Asamblea de los Pueblos de América con
las conclusiones de las discusiones temáticas y las volcaremos
en una declaración final que se dará a conocer el
sábado", explicó. EFE |