El buscador
de Internet Google puso el jueves al alcance de los usuarios la
primera hornada de libros que forman parte de su proyecto de crear
una gran biblioteca digital.
Se trata de libros y documentos que proceden de las colecciones
de cuatro grandes bibliotecas: la de la Universidad de Harvard,
Stanford, Michigan y la biblioteca pública de Nueva York.
En total, más de 10.000 volúmenes
que ya no están sujetos a la ley de propiedad intelectual
(todos los libros publicados antes de 1923 pertenecen al dominio
público) y a los que se puede acceder en la dirección
www.print.google.com.
La herramienta permite buscar dentro
de los textos, y los usuarios pueden guardar imágenes de
cada página.
Esto no es más de una pequeña
fracción de lo que será la biblioteca del buscador
líder de la red, que aspira a integrar unos 15 millones de
libros.
Google, a su vez, se beneficiará
con los anuncios publicitarios que acompañan los resultados
de las búsquedas.
Mary Sue Coleman, presidenta de
la Universidad de Michigan, señaló que "como
educadores recibimos inspiración al compartir estos importantes
trabajos con gentes de todo el mundo. La distancia geográfica
ya no será un obstáculo".
Mientras tanto, Google recordó
en un comunicado que gracias a este proyecto "cualquier investigador
o estudiante, tanto si está en Nueva York como en Nueva Delhi,
puede buscar ahora en libros que antes sólo estaban disponibles
en la biblioteca".
Tras un parón de dos meses
y medio, Google reinició a principios de esta semana el escaneado
de libros, a pesar de la lluvia de críticas en contra de
su iniciativa.
La Asociación Estadounidense
de Editoriales (AAP) interpuso hace unas semanas una demanda en
la que acusa a la compañía de Mountani View, en California,
de violar la ley de propiedad intelectual.
La AAP siguió los pasos de
la Asociación de Autores, una organización que representa
a 8.000 escritores y que denunció a Google ante los tribunales
en septiembre.
Otros grupos, como la Asociación
de Editoriales Universitarias de EEUU, también han criticado
el proyecto.
Al margen de la industria editorial,
Google se enfrenta también a su gran competidor Microsoft,
que anunció a finales de octubre que se unirá a un
proyecto de digitalización de libros en el que participa
Yahoo.
Para evitar las demandas por infracción
de la propiedad intelectual, el proyecto de Yahoo y el Archivo de
Internet, llamado Open Content Alliance, únicamente digitalizará
textos de dominio público, a excepción de aquellos
donde el propietario dé permiso explícitamente.
El proyecto dará acceso al
índice de textos digitalizados desde cualquier motor de búsqueda,
una gran diferencia con la iniciativa de Google, a la que sólo
se puede acceder por medio del propio buscador.
"Creemos que la propiedad intelectual
no debe pertenecer a ninguna compañía", dijo
Danielle Tiedt, de MSN.
Microsoft pagará por la digitalización
de 150.000 libros en el primer año (unos cinco millones de
dólares), mientras que Yahoo pagará por la digitalización
de 18.000.
Internet Archive, una organización
sin ánimo de lucro creada para potenciar el acceso a colecciones
históricas en formato electrónico, se encargará
de digitalizar el material.
MSN lanzará su servicio de búsquedas para libros al
año próximo y experimentará con diferentes
modelos, como el pago por página o suscripciones mensuales.
Además de las búsquedas
en los libros, MSN ofrecerá otros servicios, como la posibilidad
de anotar dentro de los libros, crear grupos de discusión
o mover textos a otras aplicaciones.
Precisamente
el jueves, el gigante del comercio electrónico Amazon anunció
el lanzamiento, para comienzos del año próximo, de
Amazon Pages, un servicio que permitirá comprar páginas
o porciones de un libro para leer "on line". EFE
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