Fujimori,
que está imputado en veinte procesos en su país, llegó
a Chile el domingo en un avión privado, tras haber hecho
una escala en México, y fue detenido a las pocas horas en
un hotel de Santiago.
El
Gobierno peruano solicitó la detención preventiva
del ex presidente (1990-2000) con fines de extradición, pero
aun no formalizó la solicitud ante las autoridades chilenas.
El
abogado Juan Carlos Osorio pidió, por su parte, la libertad
provisional de Fujimori, petición sobre la que resolverá
en las próximas horas el juez a cargo del caso, Orlando Alvarez.
Fujimori,
de 67 años, fue trasladado desde la Escuela de la policía
de Investigaciones, donde fue llevado en un primer momento, hasta
la Escuela de Gendarmería, donde permanece detenido.
Según
dijeron varios analistas, la petición de extradición
de Fujimori es examinada cuidadosamente por juristas peruanos antes
de su presentación, para evitar la posibilidad de que el
imputado eluda responsabilidades penales.
Esto
porque "en caso de que la extradición sea concedida",
el ex presidente "solo podría ser enjuiciado (en Perú)
por aquellos hechos por los que se acogió la extradición
en Chile", dijo a EFE el abogado penalista y académico
Carlos Castro.
Desde
Perú llegó hoy a Santiago una comisión encabezada
por el ministro de Interior, Rómulo Pizarro, y otros funcionarios,
para analizar el proceso de extradición.
El
presidente peruano, Alejandro Toledo, agradeció públicamente
a las autoridades chilenas la detención de Fujimori y aseguró
que su Gobierno no va a permitir que "intente burlarse"
de la justicia.
Los
partidarios de Fujimori llevarán a cabo una resistencia "pacífica
y democrática" en Perú en respaldo de su líder,
informó hoy el secretario general de su partido, Luis Delgado
Aparicio.
Fujimori
está imputado por la justicia peruana en 20 procesos por
varios delitos, entre ellos homicidios, desaparición de personas
y corrupción, y fue absuelto el mes pasado por la Corte Suprema
en uno abierto por presuntas compras ilegales de materiales para
el Ejército por 7,25 millones de dólares.
El
ex presidente, que huyó de su país en el año
2000 y envió su renuncia por fax desde Japón, tenía
intenciones de presentarse como candidato en las elecciones presidenciales
fijadas para abril del año próximo.
El
presidente chileno, Ricardo Lagos, dijo que espera que la situación
de Fujimori no sea un obstáculo en las relaciones con Perú,
que atraviesan por un momento difícil debido a una ley promulgada
en ese país que modifica los límites marítimos.
"Tanto
Perú como Chile somos respetuosos de las independencias de
los tribunales de Justicia y, ahora, entonces son los tribunales
los llamados a determinar los próximos pasos dependiendo
de las presentaciones que haga el gobierno peruano", precisó.
El
canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, dijo hoy el ex presidente
de Perú no fue detenido durante la escala del avión
en la ciudad de Tijuana, en la frontera con EEUU, porque no se contaba
con una solicitud de extradición de parte de Lima.
Fujimori
"pasó legalmente en el sentido de que hay lo que se
conoce como una alerta roja, que es una definición de Interpol
de la búsqueda de la persona, pero no había una solicitud
de extradición (y) entonces no se puede proceder a menos
que hubiera una orden judicial", abundó el canciller
En
París, la Federación Internacional de Derechos Humanos
(FIDH) expresó su "satisfacción" por el
arresto del ex presidente peruano y exhortó a Chile a que
lo entregue "lo antes posible" a la justicia limeña.
El
escritor peruano Mario Vargas Llosa, que fue rival del ex presidente
en las elecciones de 1990, expresó también su satisfacción
por su detención y se alegró de que "por una
vez un delincuente dictador vaya a pagar" sus cuentas con la
justicia.
Como
peruano manifestó que le gustaría que una persona
que hizo tanto "daño" a su país "al
destruir la democracia, saquear recursos públicos y ser responsable
de tantos crímenes contra los derechos humanos, sea juzgado
y sancionado".
La
salida de Fujimori desde Japón, donde permaneció cinco
años, puso fin a un largo exilio propiciado por las autoridades
japonesas, que no respondieron a los dos pedidos de extradición
presentados por Perú. EFE
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