En el
reportaje, titulado "Faluya, la matanza escondida", el
autor, Sigfrido Ranucci, entrevistó a soldados estadounidenses,
habitantes de la ciudad y a periodistas que confirmaron el uso de
fósforo blanco y de MK77, "heredera" del Napalm
-la sustancia química empleada en bombas incendiarias durante
la guerra de Vietnam- durante la toma de la localidad central iraquí.
"En
Faluya vi cuerpos de mujeres y niños quemados. El fósforo
blanco estalla en forma de nube y quien se encuentra en un radio
de 150 metros no tiene escape" ,afirmó en el reportaje
Jeff Englehart, un ex marine y veterano de Irak que participó
en la ofensiva.
EEUU
confirmó en enero de 2005 el uso de fósforo blanco
en Faluya, pero aseguró que sólo se usó para
iluminar las zonas enemigas y no contra los combatientes enemigos.
El Pentágono subrayó, según se precisa en el
reportaje, que no es un arma ilegal.
El
ex marine, por el contrario, dijo que si sobre el papel es verdad
que un proyectil de fósforo blanco ilumina un kilómetro
cuadrado durante dos minutos, "sobre la carne es devastador".
Englehart
añadió que el fósforo blanco "quema los
cuerpos, los disuelve hasta los huesos y deja intactas las ropas".
Es
un arma para usar en los campos de batalla, pero no en una ciudad
habitada, se precisa en el reportaje, en el que se añade
que EEUU nunca habló de víctimas civiles en aquella
batalla sino de "1.600 combatientes enemigos asesinados"
y de 51 soldados estadounidenses muertos.
En
el reportaje aparece también Mohamed Tarek al Deraji, de
33 años, director del Centro de Estudios para los Derechos
Humanos y la Democracia, de Faluya, que denunció el uso de
fósforo blanco y subrayó que de manera ambigua los
técnicos lo incluyen entre armas incendiarias y no entre
las químicas.
El
documental también recoge declaraciones de la periodista
italiana Giuliana Sgrena, secuestrada en marzo de este año
en Irak, que afirma que antes de ser secuestrada había recogido
testimonios de refugiados suníes que aseguraban del uso del
uso del fósforo blanco y del MK77 en Faluya.
Tenía
previsto -según cuenta- reunirse con algunas de esas personas
el día en que fue secuestrada.
Sgrena,
periodista abiertamente contraria a la guerra contra Irak, fue capturada
el 4 de febrero cerca de la Universidad de Bagdad. Fue liberada
un mes más tarde, pero cuando se dirigía hacia el
aeropuerto, el automóvil en que viajaba fue tiroteado en
un control estadounidense y murió el agente de los servicios
secretos italianos Nicola Calipari, que había mediado en
su liberación. EFE
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