Tirso
Moreno, de la Asociación de Trabajadores Agrícolas
de Florida, dijo a legisladores estatales en Tallahassee, capital
del estado, que la situación es más difícil
en el sector agropecuario porque muchas de las personas que trabajan
en el campo son inmigrantes indocumentados.
El activista explicó que
por su condición de indocumentados, esos inmigrantes no son
elegibles para compensación por desempleo ni ayuda de la
Agencia Federal de Administración de Emergencia (FEMA).
Estos trabajadores agrícolas
tienen un ingreso anual promedio de unos 10.000 dólares,
puntualizó Moreno al panel de legisladores.
Charles Bronson, comisionado de
Agricultura de Florida, ha dicho que el poderoso huracán
causó pérdidas agrícolas por unos 2.000 millones
de dólares, cuando embistió al sur del estado el pasado
24 de agosto con vientos de unos 200 kilómetros por hora.
Pese a que legalmente no hay opciones
para ayudar a los trabajadores agrícolas indocumentados,
Moreno abrigó la esperanza que de los congresistas encuentren
alternativas para fomentar cambios en la ley federal.
Por el momento, las personas pueden
hallar trabajo recolectando los escombros dejados por el ciclón,
recogiendo las naranjas que cayeron al suelo y en algunos cultivos,
pero luego afrontarían serios problemas para emplearse, según
la asociación.
Tras
el embate de "Wilma", los trabajadores agrícolas
no sólo perdieron sus empleos, incluyendo a aquellos que
llegan del norte del país, sino también sus viviendas
porque los intensos vientos del huracán las demolieron. EFE
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